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La historia que quieren que ignores

Actualizado: hace 6 días

La historia que quieren que ignores

 


Una de las artes de los poderes fácticos ha sido atacar el conocimiento. Si privas de conocimiento a las masas, las tendrás bajo control. Si ignoran el pasado, ignorarán quiénes son, y aceptarán del Estado que sea su señor. Desde hace más de 100 años el sistema educativo y las universidades están bajo el control de la misma red que hoy controla casi todos los medios de comunicación del mundo. La versión histórica enseñada es genérica e inconexa, intentando que se ignoren los hechos más trascendentes y cómo nos llevan al modelo hegemónico que rige la Tierra en el presente.


Para comprender la actualidad hay que irse al origen el imperio romano, una bestia que mutó de República a Imperio, pero nunca se disolvió. Transformándose una y otra vez, fue expandiéndose y manteniendo el poder bajo distintas consignas y disfraces. Sobre el año 300 d. C. nace una secta cristiana llamada ‘catolicismo’, uno de los muchos grupos cristianos derivados del fundamento de las iglesias paulinas de Asia Menor del siglo I d. C. Constantino el Grande (un romano dentro del culto a Mitra) adopta la religión predominante (cristianismo) en el 325 d. C. (periodo en que Jerónimo de Estridon traduce la biblia griega/hebrea al latín), y en el Edicto de Tesalónica (380 d. C.) bajo Teodosio I, se pone como administradora imperial a la secta católica. Lentamente esta secta se autoproclama la vocera del cristianismo, e incluso dirige múltiples concilios a lo largo de los siglos, para pretender legitimarse títulos y derechos de poder “divino”, vetando y oprimiendo a cualquier otro movimiento cristiano que no acepte sus ínfulas de supremacía.


División de Oriente

No bien iniciado su nuevo modelo de imperio ahora religioso, sufre una escisión, justamente poco después de que Constantino reconstruyera Bizancio como capital del imperio (330 d. C.). Bizancio (ciudad fundada por colonos griegos de Megara en el 667 a. C.) se separa, y con ello el Imperio Católico Romano recibe una primera puñalada. Bizancio (Constantinopla, Estambul) fue un eje posterior a la cuna del cristianismo paulino (donde el judío fariseo Pablo había fundado las primeras iglesias gentiles (no judías)), y eso simbolizaba el pilar original de la fe paulina (las cercanas Antioquia y Éfeso aún eran los principales baluartes del emergente cristianismo original no judío). Sin Bizancio, la reputación del cristianismo romano estaba en duda. Si bien, Bizancio cayó en manos de los otomanos en el 1453, y desde entonces fue una nación turca (hoy es capital de Turquía), pero en aquel momento era la madre gentil del cristianismo. Aunque el cristianismo nació con judíos en Judea y Galilea, el benjaminita Saulo de Tarso (Pablo) llevó la visión de Yeshua (Jesús) a los pueblos no judíos, iniciando por Asia Menor con el establecimiento de diversos centros de reunión (iglesias). El emperador Teodosio I ordena la división del reino, de modo que el Imperio de Bizancio se interpreta socialmente como más ligado al "origen", y da lugar el Imperio Romano de Oriente desde 395 d. C., comenzando con él las sacudidas del Imperio Católico Romano.


Venecia

Pese a sus esfuerzos, Roma nunca pudo recuperar ese poder ni región. Pero se fortaleció como religión, y comenzó a dejar de lado el eje de poder del Senado. Esta gente aristócrata, acostumbrada al respeto, la autoridad, el poder y la influencia, se vio desplazada, de modo que, a lo largo de décadas y subsiguientes siglos, las familias de los senadores y aristócratas del Senado romano comenzaron a mudarse a otras partes de la península itálica. Venecia y Génova fueron el lugar elegido para reiniciar el poder, pero esta vez controlando el comercio. Así renace la Ley Marítima (lex mercatoria), que es el origen de todas las leyes de comercio internacional, el Derecho Internacional, los códigos y sentido del Derecho Contractual y hasta el Derecho Estatutario que da lugar a las constituciones de los países. La nobleza veneciana y genovesa crearon el modelo de sistemas bancarios y de los mercados que hasta hoy existen, y siguen controlándolos. Los venecianos iniciaron la gran banca en Ámsterdam (Países Bajos), y de ahí pasaron a Londres (Inglaterra). Para evitar el monopolio del poder papal desde Roma, los venecianos se aliaron a los reyes de Reino Unido, mientras Roma buscaba aliados en España, Portugal y otras regiones europeas. Las Cruzadas entonces aparecen como nuevo miedo del imperio: los musulmanes. Y la infiltración islámica solo debilita más el poder imperial romano, y frustra su esperanza de tener Jerusalem como referente religioso de marketing.


Bulas

El 18 de noviembre de 1302 el papa Bonifacio VIII promulga una bula a la que titula ‘Unam Sanctam Ecclesiam’, en la que pretende asumir que tras el diluvio bíblico toda la humanidad quedó sujeta Noé y el Arca, que en sentido figurativo se referiría a la Iglesia Católica. Dicho de otra forma, según este bulo, “no hay salvación” fuera de la Iglesia Católica. Dado que todo el fundamento de la Iglesia Católica se basaba en la mezcla entre Derecho Romano y Derecho Divino, cada bula era un establecimiento legal que, si nadie refutaba, se convertía en ley. Dado que solo los judíos habrían podido refutarles - pero estaban en exilio desde el año 135 d. C., tras ser derrotados por los romanos - no había organismos cultos o influyentes que pudiesen contradecirles. Los que intentaron refutar a Bonifacio exitosamente fueron exiliados (como Dante Alighieri) o quemados (como Giordano Bruno). Con la llegada al continente americano, los españoles se inventaron que los indígenas no eran hombres sino “humanos” (seres parecidos a hombres, pero en condición inferior, carentes de razón), de modo que pudieran esclavizarlos y no incurrir en violación a entonces reciente proclama papal que prohibía la esclavitud (que ya había causado el encarcelamiento de Cristóbal Colón). Se da en ese entonces el Tratado de Tordesillas (1494), que estableció una división del mundo entre España y Portugal mediante una línea imaginaria a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde.  Antes de este acuerdo, el papa Alejandro VI emitió las Bulas Alejandrinas, que otorgaban a España el derecho sobre las tierras descubiertas al oeste de una línea trazada a 100 leguas al oeste de las islas Azores y Cabo Verde.  Estas bulas, como la Inter Caetera (1493), pretendían reconocer a España la posesión exclusiva de los nuevos territorios, lo que generó la oposición de Portugal. De esta forma, lentamente la esclavitud se legalizaba a nivel global al amparo de la Iglesia Católica.


Protestantismo

Nuevamente un golpe duro sacude el poder imperial papal, cuando un monje alemán llamado Martín Lutero promueve en 1517 panfletos que refutan las doctrinas de la Iglesia Católica. Así nace el protestantismo y la rama del luteranismo, que invaden Alemania. Los venecianos y la monarquía británica ven aquí lo que buscaban para contrarrestar el monopolio papal. Abrazan el protestantismo. Mientras Lutero es perseguido por toda Europa por traducir la Biblia del latín al alemán, el Imperio Católico Romano estudia cómo eliminar el creciente movimiento protestante, lo que los lleva a la creación de la orden jesuita (en 1534) y a los concilios de Trento (1545-1563). En contraposición, los venecianos y monarquía inglesa ya habían creado la orden rosacruz, cual funda la francmasonería, de la cual se desprenden varios formatos (como el sistema u "orden" de York, o la Escocesa), tal como ya la moderna en el 1717. La batalla entre protestantes/francmasones y católicos/jesuitas se cierne entonces por toda Europa causando un genocidio y derramamiento de sangre que dura siglos. Pero si la puñalada de Lutero no hubiese sido poco, se sumó a la disolución de sometimiento británico a Roma el rey Enrique VIII. Nace la Iglesia Anglicana, una confesión cristiana de Inglaterra en el siglo XVI, que se consolidó como la iglesia oficial del país tras la ruptura con la autoridad del papa.  Enrique VIII, tras ser rechazado en su solicitud de anulación de matrimonio con Catalina de Aragón, promulgó el Acta de Supremacía en 1534, proclamándose cabeza de la Iglesia en Inglaterra, tras división que amenazaba la supremacía, control y expansionismo del imperio romano. Pero el golpe vino de regreso en 1666, cuando se provocó el incendio de Londres, pasando el derecho de tierra quemada a la administración del rey. Desde entonces, toda persona registrada con un número de identidad sería considerado una ficción legal, no un ser natural (carece de derechos naturales y divinos, y sus "derechos" se limitarían a beneficios civiles por medio de un contrato social).


Napoleón

Los jesuitas lentamente empiezan a verse dentro de la propia iglesia católica como una amenaza, en especial al crear la orden Illuminati en 1776, así que son expulsados. Napoleón Bonaparte lidera en Francia una revolución que derroca a los poderes nobles que apoyaban al papado, y la situación finalmente lleva a introducir al Vaticano nuevamente a los jesuitas. Durante el reinado de Napoleón, los jesuitas también fueron expulsados de Nápoles (en 1806), por parte de José Bonaparte, hermano del emperador, lo que obligó a unos setenta jesuitas napolitanos a refugiarse en Roma. La restauración de la llamada "Compañía de Jesús" fue decidida por el papa Pío VII, el 7 de agosto de 1814, mediante la bula 'Solicitud de todas las iglesias'. Este restablecimiento ocurrió tras la caída de Napoleón, en un contexto de restauración política y religiosa en Europa, tras la derrota del emperador francés en Rusia (1812) y su posterior exilio. Las expulsiones y traiciones, alianzas y desacuerdos entre estos bloques se suceden siglo sí, y siglo también, y llegan hasta el continente de América con los españoles, holandeses, ingleses, portugueses y franceses.


Darwinismo y Protocolos de Sion

En 1859 el maestro masón de la logia escocesa Canongate Kilwinning, Erasmus Darwin, logra que su sobrino Charles publique un libro (El Origen de las Especies por Selección Natural), que representa la visión luciferina de la francmasonería para intentar tirar por tierra la doctrina del Creacionismo, de la que se amparaba la Iglesia Católica. Esto solo empeoraba el que los griegos y rusos se proclamasen independientes de Roma (griegos desde 1833, y previamente rusos desde 1589). Pero la cosa ya no se limitó a tratar de evitar la disolución católica. Los jesuitas estaban en el ojo de toda crítica y conspiración por toda Europa, así que idearon desviar la atención hacia quienes representaban las bases mismas de sus miedos, y que no debían ser asociados con los protestantes (sería muy evidente), así que buscaron un segundo chivo expiatorio - que tampoco era del agrado de los protestantes -, que eran los “sin tierra”, los judíos. Así, en 1870 los jesuitas de Francia inventan un texto llamado ‘Los Protocolos de los Sabios de Sion’, como operación de inteligencia, y lo introducen en Rusia para provocar los pogromos (donde el texto se rediseña por el Okhrana, la policía secreta zarista). Además de desviar las críticas a un “bicho raro” que nadie terminaba de tragar (los judíos, los “no cristianos”), limitaban cualquier influencia del único pueblo que intelectual y legalmente podría poner en duda la legitimidad existencial de la Iglesia Católica.


US Incorporated

Con todo, la pugna entre Vaticano y Venecia/Londres no menguaba (unas veces alianzas, otras veces traiciones). En 1781 la recién establecida nación de los EE.UU. es corporatizada y registrada bajo en nombre de la familia Rockefeller. Seguidamente, una facción de los venecianos en Países Bajos, afirma este procedimiento de corporatización a través de la Compañía de las Indias Orientales, que se infiltra en EE.UU. con el nombre de ‘United States of America’. Posteriormente se crea el Estado independiente de Columbia como gestor de la corona real británica. Venecia y el papado finalmente hacen un primer pacto en Venecia, alianza que debe seguir con un acuerdo con los ingleses. Al haber diversas facciones de reyes a lo largo de Europa, y el imperio otomano controlando gran parte del mundo, la agenda jesuita – ahora con apoyo de la francmasonería – planea dos guerras mundiales. Así, debilitan la soberanía alemana (creciente superpotencia), eliminan la monarquía rusa (Romanov), desmantelan el imperio otomano, eliminan las monarquías de Europa - fusionando las últimas casas en una super-monarquía (la casa Windsor) - y pasan el poder de control a la US Corp (la corporación ‘Estados Unidos de América’ (Ley de Distrito de Columbia de 1871)), donde establecerían un primer modelo de gobierno mundial (la ONU). De esta manera, la Primera y Segunda Guerra Mundial cambian el panorama global, y modifican completamente las piezas de control. EE.UU. entonces sería el brazo de poder de la Corona (los Windsor) desde el estado independiente de Distrito de Columbia (Washington), los Windsor serían los administradores de los bienes del Vaticano (la economía del mundo), bajo eje en la City de Londres (bajo el Tratado de Verona (1213) cuando el rey Juan de Inglaterra habría entregado el reino al papa, convirtiendo a la Corona Británica en un feudo del Vaticano). De esta manera Vaticano y Venecia se quedan tranquilos detrás de bambalinas, y dejan que la idea de "naciones soberanas" con presuntas constituciones de "independencia" sean quienes administren.


En el intermedio de esto, los banqueros de Wall Street provocan un crack financiero. La crisis se extiende a Europa, y lentamente desde 1929, los países empiezan a quedar en quiebra. Para “salvarlos” (realmente 'sujetarlos'), se crea la Securities and Exchange Commission, donde, a partir de 1933, todos los países soberanos empiezan a registrarse como corporaciones de Washington o de New York. Con la destrucción de Alemania, las monarquías y el imperio otomano, solo quedaba un bloque esencial por reducir: los árabes. Las Cruzadas demostraron al papado que su plan de la Gran Jerusalem (pasar la santa sede de Vaticano a Jerusalén y tener ahí un templo donde el papa se proclame dios) no podría efectuarse con tantos árabes alrededor de Judea. La idea para solucionar este dilema la habían propuesto maestros masones como Guiseppe Mazzini y Albert Pike: que los musulmanes y judíos se destruyan mutuamente. Para esto permitieron el nacimiento del sionismo (deseo de los judíos de regresar a su tierra natal). El plan tomó un giro inesperado cuando Israel proclama su independencia en 1948, y desde entonces no le rinde cuentas al Vaticano y gana todas las guerras contra sus vecinos, manteniéndose en pie. Los intentos de control del Medio Oriente por parte del complejo militar-industrial estadounidenses no eran suficientes, en especial considerando que China y Rusia no se doblegaban al papa, ni a la corona británica ni a Venecia. Muchos países se han beneficiado de dichos conflictos, pero ni judíos ni árabes se han destruido para lograr el objetivo de la nobleza negra.


Agenda 2030

Entonces se estructura la idea del Nuevo Orden Mundial bajo el nombre de ‘Agenda 2030’. Todos los súbditos de Vaticano-Venecia empiezan a seguir sus pautas, a excepción de bloques conservadores como Hungría, República Checa, China e Israel, y opositores abiertos como Donald Trump, Vladimir Putin y Javier Milei. Esto demostró que muchos dirigentes aprendieron de la plan-demia lo que se estaba orquestando el eje Vaticano-Venecia por medio de lacayos (portavoces a los que enriquecen a cambio de vender su propaganda), pese al acuerdo secreto Vaticano-China de 2018 sobre el nombramiento de obispos (China busca su propia hegemonía fuera del control occidental). Es decir, China juega a cualquier banda - como Rusia - mientras salva beneficiada.


Donald Trump

Tres abogados que trabajaban para City Bank descubrieron entre 2011-2012 que los países estaban corporatizados y que había un sistema de esclavitud legal de facto. Una de ellos lo informó a Trump cuando éste tomó el cargo del primer mandato - y al salir de la Casa Blanca, la facción opuesta la detuvo y fue sentenciada a varios años de cárcel -. Pese a todo, ella había entregado a Trump una Military Order (declaración de poder militar que se obliga sobre el sistema de esclavitud), el cual Trump ha venido utilizando desde entonces a su favor para movilizar el ejército de los EE.UU. con el fin de desmantelar el sistema de esclavitud legalmente establecido, lográndolo paso a paso, y provocando a las facciones vaticana-jesuita-windsor-veneciana. Cuando Trump dejó claro que sus acciones no eran simples estrategias para ganar votos, sino una declaración de guerra al sistema de esclavitud global y sus cabezas, los medios de comunicación recibieron la orden de los jesuitas para volverse en su contra, y la mayoría de líderes globales le dieron la espalda, sabiendo que ellos también corrían peligro. El Mossad había estado recabando los trapos sucios de cada persona influyente a nivel mundial desde los años 50, y esa información era la moneda de cambio para que Trump los apoyase en su defensa nacional contra los grupos armados que Irán financiaba y Europa del este armaba. El destape de los casos Epstein y Diddy son ejemplos de desestabilización de piezas de control que la facción vaticano-jesuita-windsor-venecia usaba. El Mossad ayudó a Trump a diseñar estrategias de falsa bandera para disuadir y anticiparse a la CIA y a cualquier agencia europea de inteligencia, especialmente a los jesuitas. Inventaron un ataque de un francotirador contra Trump, inventaron una riña entre Donald Trump y Elon Musk, crearon una conexión entre Trump y Epstein que motivase a la facción opositora a no alterar el proceso judicial de liberación de los documentos (creyendo que con esto caería Trump), han estado desmantelando las redes de tráfico de niños y narcotráfico que ha financiado las redes de control de los brazos de Vaticano-Venecia y empezaron a desligarse de las estructuras de la Agenda 2030 (como la OMS), preparando su propio modelo de ONU y OTAN - sabiendo que Vladimir Putin secundaría esa iniciativa -.


Putin, Trump, Bukele, Milei y las naciones de Israel, Japón, China, Hungría, República Checa y Corea del Sur representan las ideologías tradicionales que quiere destruir la Iglesia Católica en su plan de un gobierno mundial dictatorial transhumano. Por eso, la guerra actual en Irán con Israel es meramente el inicio de una sucesión de guerras y terremotos sociales que sacudirán la Tierra por varios años, deshaciendo la infraestructura que la Biblia denominó en sus profecías, ‘La Gran Ramera’, o ‘La Gran Babilonia’.


Conoce al detalle toda esta historia en mi libro 'El Camino de Corporatización de la Ley y la Sociedad, y de la Supresión del Verdadero Derecho', Del Derecho Natural al Innatural, libro I. Disponible en Playstore, Apple Books, Amazon y en el área de Libros de mi sitio web.
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