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¿Quién fue realmente responsable de la muerte de Jesucristo?

Es fascinante cómo la mente opera idénticamente a una computadora. Cómo la repetición establece en la memoria un hecho, aun si este no es real. La plan-demia enseñó a muchos cuán poderosa es la repetición de una mentira, al grado de convertirse en poco tiempo en una verdad para el subconsciente mismo. El mismo discurso de los noticieros sobre “nuevos casos”, “otra cepa”, “5000 contagio”, “variante 5768”, etc., sigue la repetición y la alarma del uso de números con el mito de Gaza. Pero, ¿cómo es que tanta gente que se hizo la “iluminada” porque se dio cuenta de la plan-demia cayó en leyendas como la tierra plana o el genocidio en Gaza? Porque creen que el “despertar” es enterarse de un dato o tema particular, y no un contexto que refiere un estado de conciencia.



Cuando el hombre no es estudia a sí mismo, no se conoce, y al no conocerse no reconoce a su prójimo, no sabe cuál es la razón de la existencia, de la vida. Ve enemigos donde se los dibujen, y salvación en necesidades psicológicas. La proyección, en psicología, es cuando pretender expresar fuera lo que ocultas de ti mismo. El uso de arquetipos para representar auto-negación o auto-aceptación es un común denominador en la sociedad, en función de los intereses del ego. La religión y sus símbolos juegan aquí un papel toral, ya que el ser humano familiarizado con estas representaciones e ideas las ve reflejadas en conceptos externos. Su polarización del bien, o del mal, la enfocan en personas o lugares.


Por siglos la Iglesia Católica Romana a mantenido una falacia tan absurda pero eficaz, que ha sido una realidad en el imaginario popular: los judíos mataron a Jesucristo. Y esta viene acompañada de cerca de la clásica, “los judíos mataron al Señor”. Si bien, de haber sido Adonai, ni todos los hombres del mundo juntos le habrían podido matar, porque Adonai es inmortal, y porque los mortales no tienen capacidad para matar a un dios.


Ahora bien, ¿cómo llegamos a semejante falacia, cuando la historia refleja otra cosa? Repetición. La repetición es la madre de la programación. La Iglesia Católica Romana sabe que sus fundadores y su existencia se debe al Imperio Romano, el que SÍ asesinó el cuerpo de Yeshua (Jesús). El Imperio Romano, y por extensión posterior, la Iglesia Católica, sentó las bases del Derecho actual. Es el mismo Derecho Romano el que prohibía el asesinato de un inocente. Poncio Pilatos, procurador romano enviado a la Provincia de Judea en el año 26 d. C., tenía la carga de la responsabilidad que puso sobre el él el emperador Tiberio, de sofocar las revueltas que promovía la guerrilla judía Zelote, responsable de constantes ataques de sicarios y emboscadas contra las tropas romanas de la ocupación en Iudaea (Judea, Ihudeah). La necesidad de prestigio, y el interés en lograr ascensos le llevó a aceptar la presión social de aristócratas religiosos judíos que temían la fama de Yeshua en la región. Le chantajearon diciendo que a oídos del césar llegaría la fama de que Pilatos es “enemigo del kaisar”, y consciente en una posible revolución. Violando la Ley Romana, Pilatos, como Praefectus (prefecto) de Judea, tenía el Ius Gladii (derecho de espada), con el cual podía imponer sentencias judiciales.


Como refieren ciertas citas antiguas, las acciones llegaron a oídos de Tiberio, quien condenó la violación estatutaria de Pilatos al condenar a muerta a un hombre inocente, aparte de ordenar que previamente fuera flagelado y, por encima de todo, crucificado, siendo esta era la pena máxima que sólo se disponía a rebeldes contra el Imperio. Lavarse las manos no era una justificación jurídica, sino moral. No tenía validez jurídica, y no podía pretender que la culpa cayera en el puñado de aristócratas que le coaccionaron.


1. Violación del "Non Bis In Idem" (No dos veces por lo mismo)

Uno de los principios pilares del Derecho Romano era que nadie podía ser castigado dos veces por el mismo delito.

  • El Hecho: Pilatos declaró formalmente: "No hallo en él ningún delito" (Juan 18:38) y, acto seguido, ordenó que fuera azotado (flagellatio).

  • La Violación: El azote era una pena en sí misma o un preámbulo a la ejecución. Al no encontrar culpa (innocens), la Ley Romana exigía la liberación inmediata (Absolutio). Castigarlo para "complacer" a la ciega multitud – que ni siquiera sabía a esas horas tempranas de la mañana de un día de mayor festividad nacional, quién era esa persona condenada - y luego sentenciarlo a muerte por la misma causa fue una aberración jurídica del procedimiento penal romano.


2. Coacción y Abandono de la "Auctoritas"

Un juez romano debía ser independiente y no dejarse influir por la vulgus (muchedumbre).

  • La Violación: Pilatos cedió ante el chantaje político. Los acusadores utilizaron la figura de la Lex Maiestatis (Ley de Majestad/Traición), diciéndole: "Si a este sueltas, no eres amigo de César" (Juan 19:12).

  • Consecuencia técnica: Pilatos priorizó su supervivencia política sobre la Lex Julia de Vi Publica, que prohibía a un magistrado condenar a un inocente bajo presión o coacción popular. Actuó bajo metus (miedo), lo que invalidaba la rectitud de un juicio romano.


3. El uso ilegal de la "Crucifixio" para un cargo no probado

La crucifixión era la Servile Supplicium (el castigo de los esclavos) o para sediciosos peligrosos (Perduellio).

  • La Violación: Yeshua (Jesús) fue acusado de Seditio (sedición) por presuntamente pretender ser "Rey de los Judíos". Sin embargo, Pilatos mismo determinó que su "reino no era de este mundo", es decir, que no constituía una amenaza militar o política al Imperio, y al ser una cuestión ajena a él, estaba fuera de jurisdicción.

  • Falta de prueba: Según la Lex Cornelia de Sicariis et Veneficiis, se requería una prueba clara de intención criminal contra el Estado. Al lavar sus manos (un acto simbólico ajeno al Derecho Romano, pero que pretendía eludir responsabilidad), Pilatos admitió que estaba ejecutando a un hombre sin que se hubiera probado el Corpus Delicti.


Piedra de Pilato, descubierta en Cesárea Marítima (actual Israel) en 1961, contiene el nombre del gobernador romano Pontius Pilatus y su título, Praefectus Iudaea (prefecto de Judea).
Piedra de Pilato, descubierta en Cesárea Marítima (actual Israel) en 1961, contiene el nombre del gobernador romano Pontius Pilatus y su título, Praefectus Iudaea (prefecto de Judea).

De esta forma, la Iglesia Católica ha mantenido estos crímenes disimulados, creando una idea social que culpa  a “los” judíos por algo que no les compete, pretendiendo así dos cosas: a) borrar sus huellas del crimen (porque es una institución romana y fundamento de ley, dos cosas que legitiman su conexión histórica y estructural con las acciones de Pilatos), y b) desviar la atención de una culpa histórica trascendente en sus propios enemigos (los judíos).


  • Pilatos representa la "Ficción Legal": Él sabía que Yeshua era inocente según la Ley Natural y los hechos, pero lo sentenció para mantener la estabilidad de la "Corporación Romana" en Judea (o Iudaea, como la llamaban los romanos).

  • El Sanedrín representa el "Derecho Estatutario" religioso: Manipularon la ley para que el poder civil hiciera el trabajo sucio.


Este es, pues el otro punto a aclarar. Los judíos no odiaban a Yeshua, lo acababan de proclamar “rey de los judíos” mientras él subía y entraba por la Puerta de David de Jerusalén sobre un asno. Además, generalizar al propio Sanedrín completo no solo es un error técnico, sino que ignora la guerra política interna que existía en el liderazgo judío del siglo I d. C. Lo que ocurrió fue, en términos modernos, un "golpe de Estado judicial" o una operación de inteligencia de una facción específica.


1. La facción de Anás y Caifás (Los Saduceos)

El complot no fue de "los judíos", ni siquiera de todos los líderes, sino de la aristocracia saducea.

  • Interés Corporativo: Los saduceos controlaban el Templo y tenían un pacto de negocios con Roma. Para ellos, Yeshua no era solo un problema religioso, sino una amenaza a la estabilidad económica y a su concesión administrativa romana.

  • El arresto nocturno: Realizar un juicio de capital de noche estaba estrictamente prohibido por la Mishná (la ley oral judía). El hecho de que lo hicieran en la casa de Caifás y no en el Lishkat HaGazit (la Cámara de Piedra Labrada del Templo) demuestra que era una sesión clandestina. Estaban actuando en contra de la ley judía.


2. La Oposición Interna: Nicodemo y José de Arimatea

Existía una facción dentro del Sanedrín (principalmente fariseos de la escuela de Hillel) que no estaba de acuerdo con el proceso, entre ellos:

  • Nicodemo: Ya había defendido a Yeshua previamente diciendo: “¿Juzga nuestra ley a un hombre si primero no se le oye...?” (Juan 7:51).

  • José de Arimatea: El texto bíblico es explícito al decir que él "no había consentido en el consejo ni en los hechos de ellos" (Lucas 23:51).

  • La Estrategia de Exclusión: Para lograr la condena, Caifás convocó a la "comisión de emergencia" de su propia facción. En un cuerpo de 71 miembros, solo necesitaban un quórum reducido de su propia gente para dar apariencia de legalidad, dejando fuera de la convocatoria nocturna a los miembros que sabían que protestarían por las ilegalidades procesales.


3. Ilegalidades del "Pequeño Sanedrín" esa noche

  1. Falta de Defensa: La ley judía exigía que el Sanedrín buscara activamente argumentos para absolver al reo. Esa noche, la facción saducea solo buscó testigos falsos.

  2. Unanimidad Sospechosa: Según la ley hebrea, si una condena a muerte era unánime, el reo debía ser liberado, porque se consideraba que no había habido nadie que actuara como defensor, lo que invalidaba el juicio por falta de imparcialidad. Para condenar a Yeshua, tuvieron que montar una farsa de "rasgado de vestiduras".


Este evento es el prototipo de las "reuniones de pasillo" del poder actual:

  • Así como Caifás no convocó a todo el Sanedrín para evitar a Nicodemo, hoy las grandes decisiones de la "Agenda 2030" o de la "US Corp" se toman en foros cerrados (Davos, reuniones del BPI), dejando a los representantes soberanos de las naciones fuera de la verdadera toma de decisiones.

  • El patrón se repite: Un grupo pequeño de la élite administrativa (saduceos/corporaciones) utiliza el aparato legal para eliminar a quien amenaza su monopolio del conocimiento y del poder, mientras culpan a "la colectividad" del crimen.


No fue una nación la que juzgó a Yeshua, fue una casta administrativa temerosa de perder su contrato con Roma. Al igual que hoy, los 'Nicodemos' del sistema son silenciados o excluidos de las sesiones nocturnas donde se decide el destino de los pueblos bajo la mesa.


El Eslabón Perdido: La intervención de Rabban Gamaliel el Viejo, que confirma que el Sanedrín estaba profundamente dividido y que la facción de Caifás estaba actuando de forma ilegal y tiránica. Gamaliel no era un miembro cualquiera; era el nieto de Hillel el Sabio y ostentaba el título de Nasí (Príncipe, Presidente) del Sanedrín, además de haber sido el maestro del apóstol Pablo. Su postura representa la resistencia interna contra el uso político de la ley. Puntos técnicos de la reconvención (Hechos 5:34-40):


1. La Estrategia de la "Prudencia Divina"

Gamaliel utiliza un argumento que desarma la urgencia política de los saduceos (Caifás y su grupo):

  • El precedente: Cita los casos de Teudas y Judas el Galileo, movimientos que se disolvieron solos al morir sus líderes.

  • El dilema teológico: Les advierte: "Si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios".

  • La implicación técnica: Gamaliel estaba apelando a la Jurisprudencia de la Providencia. Estaba diciendo que el Sanedrín no tenía jurisdicción moral para detener algo que podría ser un movimiento legítimo del Espíritu, exponiendo así que el juicio contra Shimon Kefa (Pedro) - y previamente contra Yeshua - no era por "blasfemia", sino por miedo al poder.


2. El Contraste entre Fariseos y Saduceos

Este es un detalle sobre la "historia oculta" que se debe resaltar:

  • Los Saduceos (Caifás): Eran materialistas, no creían en la resurrección y su prioridad era el contrato administrativo con Roma. Eran la "Corporación del Templo".

  • Los Fariseos (Gamaliel): Eran legalistas pero espirituales. Gamaliel representa la defensa de la Libertad de Conciencia. Al defender a los apóstoles, Gamaliel estaba protegiendo el derecho de Israel a recibir revelación, algo que la casta de Caifás quería monopolizar.


3. La Violencia de la Casta Administrativa

A pesar del consejo de un hombre tan respetado como Gamaliel, el texto dice que los saduceos azotaron a los apóstoles antes de soltarlos.

  • La Violación Legal: Si aceptaron el consejo de Gamaliel de que "podría ser de Dios", el azote era totalmente ilegal e injustificado. Esto demuestra que la facción de Caifás ya no buscaba la justicia, sino el control mediante el dolor y la humillación.


La figura de Gamaliel es vital para comprender el patrón de comportamiento que se refleja en las naciones actuales, que repiten el pecado de sus ancestros:

  • Gamaliel es la voz de la razón silenciada: Hoy existen científicos, juristas y pensadores (como los que refutaban el COVID o los que refutan el mito del genocidio en Gaza) que advierten a los gobiernos: "Tened cuidado con lo que hacéis con estos hombres". Eso en Derecho se denomina ‘Principio de Precaución’.

  • La respuesta del Sistema: Los "Caifás" modernos (la Agenda 2030, la ONU, el Vaticano) escuchan la advertencia, pero de todos modos "azotan" (censuran, cancelan, sancionan) para marcar territorio.

  • La Ceguera Voluntaria: Al ignorar a sus propios sabios (como el Sanedrín ignoró el fondo del mensaje de Gamaliel, como a José de Arimatea o a Nicodemo), las naciones validan que su intención es puramente el mantenimiento de la estructura de la Bestia, no la búsqueda de la Verdad.


Incluso dentro del Sanedrín hubo voces como las de Gamaliel, José de Arimatea y Nicodemo que advirtieron del peligro de luchar contra la Verdad. Hoy, las naciones que se dicen 'democráticas' ignoran a sus propios expertos y a la evidencia histórica, prefiriendo azotar la soberanía de los pueblos y justificar los crímenes de sus ancestros, como la Iglesia católica esconde los delitos de Pilatos, o los haredim (ultraortodoxos judíos) los de los saduceos. Al hacerlo, demuestran que no son herederos de la sabiduría de Gamaliel, Nicodemo y José de Arimatea, sino de la soberbia de Caifás y Anás, prefiriendo el orden de Roma antes que la libertad de Dios.

 
 
 

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