Entradas del foro

Frederick Guttmann
17 jun 2022
In Bienvenido al foro
- los virus no se contagian, y no son los responsables del "cuadro covid":
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Frederick Guttmann
17 jun 2022
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- la dieta de los gladiadores:
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Frederick Guttmann
17 jun 2022
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- modificaciones del Nuevo Testamento:
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Frederick Guttmann
17 jun 2022
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- libro 'Trascendencia': - libro 'Las Gemas de Tot', la historia gráfica que ejemplifica el despertar de conciencia y los poderes de la psique: - sinopsis de las Crónicas de Ari: https://www.frederickguttmann.com/post/consumidores-online-consigue-más-clientes-con-menos-esfuerzo - ¿Quién lleva a cambio el cambio planetario?: - futuras comunidades autosostenibles: - simbolismo secreto del Templo: - cambiar tu realidad: - La verdadera Fe: - La Biblia y la Reencarnación: https://www.frederickguttmann.com/post/la-reencarnación-a-la-luz-de-la-biblia
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- Creación vs. Evolución, el libro que desmonta científicamente la teoría de la evolución: - los dinosaurios no se extinguieron hace 65 millones de años: eran los dragones de la era medieval: https://www.frederickguttmann.com/post/la-biblia-y-los-dinosaurios
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- ¿Qué es la precognición? (documental completo): - ¿Cómo se desarrollará el Apocalipsis?: - Las fases del Apocalipsis: - ¿El Arrebatamiento se dará en gente de alguna religión en particular?: - los eventos mundiales antes del Arrebatamiento: - Secretos del Salmo 91 enlazados al Apocalipsis:
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- De Mentalidad de Pobreza a Mentalidad de Riqueza y Prosperidad: - La administración correcta de las finanzas: - ¿Es aún válido el diezmo?: - ¿se debería invertir o ahorrar oro?: - el plan Illuminati para colapsar la economía mundial para imponer a todos una moneda única y microchips:
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- Las fuerzas de oscuridad que rigen al Illuminati: - Las estrategias históricas del Illuminati: - la gran conspiración de la salud: - el plan de la oligarquía planetaria: - el rol oscuro del Vaticano:
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- La Marca, el Nombre, el Número y la Imagen de la Bestia: - La Marca de la Bestia:
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- Detrás de la Ideología de Género:
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- Desenmascarando la conspiración de la Plan-demia: - COVID, el Libro que lo cuenta todo: - Más médicos encarando el gran engaño...: - Detrás de la Cuarentena: https://rumble.com/voc9w9-qu-est-por-venirse-al-mundo-con-la-agenda-covid.html?mref=hminz&mc=acziw - La Agenda C.O.V.I.D.: - Libro COVID, de Frederick Guttmann: - Jesús había profetizado la Pandemia: https://www.frederickguttmann.com/post/jesús-profetizó-la-vacuna-y-la-pandemia - el gran Circovid: https://www.frederickguttmann.com/post/el-equilibrio-entre-el-trabajo-y-el-descanso
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- La Otra cara de la "guerra" de Ucrania:
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- La Mafia del Lobby Farmacéutico: - Sanación desde casa y Peligros de las Vacunas: - Lo que contienen las Vacunas y los que están causando en las personas: - ¿Qué hay detrás de la Vacuna?: - 'Shot, ¿Qué Hay Dentro?' (documental completo sobre el contenido de las vacunas):
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Frederick Guttmann
16 jun 2022
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- El perfil conductual del Anticristo: - El Anticristo y el 666: - ¿Cómo prepara su subida el Anticristo: - El Niño que abrió la puerta al Anticristo:
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Frederick Guttmann
07 jun 2022
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HUBO GIGANTES EN LA TIERRA Por: Frederick Guttmann R. «Los Nefilim estaban en la Tierra en aquellos días, y también después de que vinieran los hijos de los dioses hacia las hijas del hombre y ellas les diesen a luz hijos los cuales fueron los grandes héroes que desde la antigüedad fueron varones de renombre» (Génesis 6:4) A pesar de los esfuerzos del Instituto Smithsonian por ocultar cientos – o más – de evidencias desde hace siglos respecto de la existencia de humanos gigantes, los reportes que aún hoy existen y la gran cantidad de huesos y artefactos que se conservan en museos y colecciones privadas echan por tierra los argumentos en contra para quien llega a investigarlos seriamente. Una temática que se ha tratado de ridiculizar aduciendo a que se trataba de personas con deformidades o con gigantismo, toda vez que no puede deberse a algo personal, ya que se hablaba de pueblos enteros con estas características, gente de cabello rojizo, piel blanca y 6 dedos en cada mano y en cada pie. Uno de los más cursis argumentos en oposición a esta cuestión radica en montajes realizados o en muñecos elaborados. Si bien, aunque este tipo de bulos han existido y aún se confunden entre las informaciones reales, el asunto es que la materia en sí no es falsa: hay evidencia sólida de que existieron seres humanos de una talla excepcional en nuestro remoto pasado. Hay casos que son difíciles de probar, como los esqueletos cartaginenses o del Bósforo de casi 11 metros de estatura (descubiertos entre el 200 a. C. y el 650 d. C.), pero otros se pueden probar. Lo evidente es que si esto se aceptase podría en entredicho el paradigma aceptado. Por esa razón uno de los argumentos que tuvieron que aparecer para justificar tantas innegables evidencias fue inventarse un nuevo espécimen proto-humano: el Gigantopitecus. El cuento emergió a raíz del molar chino de Megantropus, pero dicha invención no puede explicar las pisadas gigantes - dado que la pisada de un humano es distinta a la de un simio - y mucho menos puede dar razón de las herramientas avanzadas con las que se han encontrado los huesos, ni el cráneo anatómicamente antropomorfo de los mismos o su extrema antigüedad, en muchos de los casos. Pero, ¿habría también otros individuos gigantes peludos? ¿Por qué no? Si no, ¿cómo se explican tanto casos de encuentros con hombres peludos enormes en medio de los bosques del norte? De algún lado tendrían que salir esas extrañas descripciones de Yeti, Bigfoot (pie grande), Sasquatch (el hombre abominable de las nieves). ¿No habría sido eso lo que creyó el profeta hebreo Eliseo identificar con osos? «Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡Calvo, sube! Y mirando él atrás, los vio, y los maldijo en el nombre de Iaheveh. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos.» (2ª Reyes 2:23-24, RVA 60. La Biblia) Como he dicho, otros argumentos son el gigantismo o confusión con fémures de elefante (como si los antropólogos fuesen tontos para no saber distinguir entre un fémur humano y un fémur de elefante). Mientras la acromegalia o el gigantismo es una enfermedad que estaría causada por un mayor número de somatotropina en la epífisis del hueso durante el crecimiento, nada de esto tiene qué ver con el hecho de que existe una raza concreta de humanos gigantes, salvo que pueblos enteros en todo el mundo sufriesen de la misma anomalía. Y esto es así porque ninguna de las descripciones existentes sobre los gigantes los identifica como engendros independientes, sino como pueblos concretos distinguidos justamente por su excepcional estatura y por ser muy antiguos en la Tierra. Además, muchos de sus cráneos tienen huesos que no corresponden con los de un homo sapiens sapiens. Sería extraño no encontrar en la historia pasada de alguna cultura al menos una cita que hablase del pueblo de los gigantes. Si se mira el origen del mundo escandinavo o griego, los gigantes son los primeros en entrar en escena. Los nórdicos identificaban a dos estirpes procedentes de un mismo tronco, y que fueron familias enemigas y asimismo las primeras razas de dioses. Estos eran los Vanir y los Aesir. Habréis oído de los Aesir, al menos por el cine, ya que su principal era Odín (a quien Coca-Cola convirtió en ‘Santa Claus’), padre de Thor. En las novelas griegas también los dioses se originaron de los descendientes de las primeras criaturas sobrenaturales que aparecieron en el mundo, los Gigantes, padres de los Titanes. Regularmente esta distinción no se aprecia y pocos la conocen, creyendo que ambos grupos eran uno y el mismo. Lo correcto es que fueron dos grupos separados, incluso los Gigantes habrían sido semi-reptilianos y anteriores a los Titanes. Aparte de estas descripciones, ¿quién no ha oído hablar de los famosos ‘Anunnaki’ de la cultura mesopotámica? Según los defensores de los Antiguos Astronautas, los Anunnaki habrían venido en cohetes desde otro planeta, y habrían tenido sus bases en Sipar y Nipur. Las coincidencias entre los relatos hebreos y los sumerios y acadios son muy estrechas, al grado que la propia palabra ‘An-unn-aki’ posee el mismo cognado que la hebrea ‘Anaki’ (gigante), que deriva de un ancestro de los gigantes de Canaán, llamado ‘Anak’. Mientras los hebreos solo hablaron de la Torre de Babel, los babilonios y anteriores refirieron que la tal torre fue una burda construcción que se realizó después del Diluvio para emular una antigua plataforma que había en ese mismo lugar, y desde la cual los dioses iban y venían del cielo. Aún en relatos más cercanos en el tiempo, los babilonios y asirios seguían hablando de esta casta sobrehumana, como el rey Gilgamesh, cuyos grabados siempre lo muestran como un humano de talla extrema. Lo mismo se puede decir de las descripciones que dan Moisés o el vidente Samuel sobre los Anakim (hijos de Anak, o anacenos o anaquitas), o de un pueblo que parece que también provino de ellos y era incluso más grade que los hijos de Anak: los Rafá. El rey David habría subido a la fama, no por enfrentarse a lobos y leones, sino por ser el primer israelita en asesinar a un anaki, sí, el reconocido ‘Goliat’. Pese a todo, Goliat era “bajito” al lado de sus congéneres, e incluso de sus hermanos, y en realidad ya los hebreos habían peleado con los gigantes. Tras la muerte de Goliat los anakim y los israelitas tuvieron grandes enfrentamientos, como años atrás los habían tenido los idumeos contra los refaim (refaitas, o hijos de Rafá). De no ser así todo esto, ¿quién, cómo y para qué construyó los dólmenes y edificaciones ciclópeas que se encuentran por doquier? Si viajamos a la América precolombina son hallamos con las luchas entre los indios payute y los enormes siteka. Los siteka eran muy altos, de cabello rojo y piel blanca, pero eran minoría, así que las tribus indias se aliaron para juntas destruir a su común enemigo. Algo similar se halla en las tradiciones de las tribus de África, y todas definen a estos gigantes como seres legendarios que incluso habrían venido del cielo. ¿Y qué decir de la lejana Australia? Ahí, cuentan los aborígenes, que en el tiempo de los dioses hubo razas de gigantes. Según ellos, estos seres eran semi-reptilianos – cosa que también definen las tribus africanas – y se enemistaron o crearon bandos distintos y se enfrentaron unos contra otros arrasando la geografía de Australia. Lo más curioso de estos relatos es que allá donde se mire un gran desierto, como en Australia, el Sinaí, el Sahara, Arabia o el Gobi, encontramos que los residentes poseen relatos que sostienen que esas tierras quedaron así como resultado de las luchas de los dioses, y en muchos de los casos de las guerras de los primeros gigantes. Es como si tras esas batallas los supervivientes hubiesen sido forzados a quedarse en nuestro planeta y vivir como cualquier humano, con herramientas rudimentarias y la vulnerabilidad del entorno. Coincidentemente los indios de América, especialmente del Amazonas, y los tibetanos creen que hay un mundo bajo tierra. Es otra de las creencias más ventiladas entre los pueblos de la antigüedad, pero en concreto los lamas creen que hay ciudades gigantes y aun ahí existen los gigantes. Así es, ya que los textos vedas de la India también hablan de la antigua raza de los gigantes en la era de los dioses sobre la Tierra. ¿Histeria colectiva? ¿Todos de común acuerdo creían en una raza primigenia de humanos enormes de ascendencia estelar? La historia quedaría en gran medida como un mito o una curiosidad, de no ser por testimonios del mundo de la ufología y la teoría de la conspiración, donde personas que habrían trabajado en ‘Black Ops’ (Proyectos en Cubierto) cuentan que bajo tierra hay galerías enormes que tienen decenas de miles de años de antigüedad, y fueron construidas por otra civilización. Incluso hay casos en donde hablan de seres gigantes que habitan ahí. Pero mirando el registro arqueológico y paleontológico que de una forma u otra aún podemos usar, estos relatos no parecen nada descabellados. Hay jeroglíficos en Egipto donde aparecen faraones y dioses al lado de personas, y la diferencia en estatura es remarcable. Lo mismo pasa con las descripciones sumerias de los Anunnaki o de otros grabados mileniales, especialmente hindúes. Y bueno, alguien podría decir que por admiración o idolatría representaban a estos reyes y divinidades más altos, pero estas justificaciones no podrían explicar las pruebas empíricas que las refutan. Los aborígenes de Australia hablaron de esos gigantes, y resulta que en sus museos se conservan hachas y utensilios que solo podría levantar una persona de más de 2 metros y medio de estatura. Los indios payute hablaron de los grandes siteka, y resulta que la cueva donde dicen que encerraron a los últimos supervivientes – en Lovelock, Nevada - contenía esqueletos, cráneos y utensilios gigantes. Pero este tipo de pruebas no solo se hallaron en Nevada, ya que con la fiebre del oro en los EE.UU. la minería sacó a la luz gran cantidad de estos huesos. Para mayor sorpresa, estos esqueletos y herramientas se han encontrado en muchas partes del globo, y aunque pudiese aceptarse que hubo una raza de gigantes que vivió contemporánea a las gentes de la Edad de Bronce, hay también pisadas de humanos gigantes petrificadas, muchas de las cuales se hallan en los mismos estratos que otras pisadas de dinosaurios, en algunos casos incluso sobrepuestas. Esto hace cuestionarse si efectivamente tales gigantes fueron tan remotos como narran los mitos y leyendas por todas partes. Conoce más con imágenes alusivas: https://www.frederickguttmann.com/product-page/arqueolog%C3%ADa-prohibida-libros-i-y-ii
¿Existió una Raza de Humanos Gigantes? content media
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Frederick Guttmann
07 jun 2022
In Bienvenido al foro
SI SÉ QUIÉN SOY, SÉ QUÉ HACER CON MI VIDA Para todos los seres humanos, sea consciente o inconscientemente, es trascendental saber Quiénes Somos. Comprendiendo quiénes somos, nuestra forma de percibir el mundo, o ver a los demás, cambia, y al cambiar esta perspectiva, nuestras Acciones e Interacciones cambian. Son estas nuevas actitudes las que promueven un switch en nuestra vida en un sentido contextual, pero deben ser reales para nuestra Conciencia, y llevar una Constancia, esencialmente en un ‘Desarrollo Evolutivo’, de progreso y mejora constante. Cinco son las grandes preguntas de nuestro interior, de las cuales emergen todas las demás sobre nuestra existencia: · ¿Quién Soy? · ¿De Dónde Vengo? · ¿Qué Hago Aquí? · ¿Qué Viene Después? · ¿Dónde Encuentro Respuestas? No te limites simplemente a dejar estas interrogantes en el aire. Piensa que tus Acciones vienen condicionadas de tu estado Emocional y tu manera de Ver y Entender el mundo. Tu estado Emocional depende de tu estado Interior y de las Circunstancias. Mas, ¿cómo trabajas o gestionas tu estado Interior? Pero suponiendo que solo nos remitiésemos a tener un equilibrio Interior, ¿de qué manera Ves y Entiendes el mundo? Es la forma en que Vemos y Percibimos lo que condiciona la manera en que nos afectan las cosas, en las que nos integramos y en la que proyectamos ideas para nuestra Vida. ¿De qué depende que veamos o percibamos las cosas de una u otra manera? De los Valores, Experiencias y Conocimientos que hemos adquirido. Por donde sea que deseemos empezar, la fuente siempre nos llevará a nuestra Infancia, Adolescencia y Padres. Hay 5 formas de comenzar a TOMAR EL CONTROL DE NUESTRA VIDA, y esto parte de Organizarla. Sin orden no hay forma de estructurar ni finar cosa alguna. 1º - Investigación 2º - Educación 3º - Auto Evaluación 4º - Nuevas Decisiones 5 - Plan de Acción La Investigación es el recabar información, moverse para indagar y salir del estado de confort, decisión que empuja a la Mente a romper sus pautas limitadas y lanzarse a la Renovación. Buscar respuestas. La Educación implica el reciclaje de todo lo hasta ahora recibido, el aprendizaje auto-didacta y la aceptación de que lo que creo que sé sobre el mundo de nada me ha servido para ser quien quiero ser. Borrar lo anterior es estar dispuesto al Cambio Verdadero. La Auto Evaluación es la nueva disciplina, que te permite responderte a ti mismo sin depender de la influencia exterior de Medios o Fuentes cuya raíz no puedes Saber o Probar que sean Reales o Efectivas para tu Vida. Es cuestionarte tu Vida (1), tu Actitud (2), tus Decisiones (3), tus Pensamientos (4) y tus Creencias (5). Las Nuevas Decisiones son el resultado de Rehacer tus Planes y Modelo de Pensamiento. REESCRIBIR QUIÉN ERES, PORQUÉ ESTÁS AQUÍ Y QUÉ VAS A LOGRAR. El Plan de Acción son las Pautas que desde ahora Vas a Seguir. Implica realmente tener una idea clara sobre Quién Eres, de Dónde Vienes, Por Qué Estás Aquí y Para Dónde vas… la misma raíz holística y contextual del Existencialismo. Porque si sabemos quiénes somos, sabemos qué hacemos aquí, de dónde vinimos, para qué, y para dónde iremos después.
¿Quién Soy? content media
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Frederick Guttmann
07 jun 2022
In Bienvenido al foro
LOS ANIMALES NUNCA EVOLUCIONARON Frederick Guttmann R. * langosta de 65 a 144 millones de años, de Lower Greensand (Atherfield, Isla de Wight, Reino Unido). Una de las historias más interesantes en las que se puede profundizar es el misterio del ‘Árbol de la Vida’, materia que, aunque no lo parezca, no se remite el Génesis bíblico, sino que aparece un casi todas las culturas del mundo. Aunque esta idea es un mitema o arquetipo generalizado en las mitologías del mundo, relacionado con el concepto más general de árbol sagrado, la misma expresión "Árbol de la Vida" fue utilizada como una metáfora del árbol filogenético de la descendencia común en el sentido evolutivo en un famoso pasaje de Charles Darwin (1872). Como siempre, a conveniencia las cosas se sacan de contexto: «Así como los brotes, por crecimiento, dan origen a nuevos brotes, y éstos, si son vigorosos, se ramifican y sobrepujan por todos lados a muchas ramas más débiles, así también, a mi parecer, ha ocurrido, mediante generación, en el gran Árbol de la Vida, que con sus ramas muertas y rotas llena la corteza de la tierra, cuya superficie cubre con sus hermosas ramificaciones, siempre en nueva división.» (El Origen de las Especies, cap. 4) De forma irrisoria Charles Darwin se ha convertido en una especie de profeta de una nueva religión: la atea. Aún cuando su única carrera era de teología y él mismo nunca negó la existencia de Dios, con todo, sigue siendo una herramienta útil en la propaganda o argumentación antirreligiosa: «El que crea que cada especie equina fue creada independientemente afirmará, supongo yo, que cada especie ha sido creada con tendencia a variar, tanto en la naturaleza como en domesticidad, de este modo especial, de manera que con frecuencia se presente con rayas, como las otras […] a producir híbridos que por sus rayas se parecen, no a sus propios padres, sino a otras especies del género. Admitir esta opinión es, a mi parecer, desechar una causa real por otra imaginaria, o, por lo menos, por otra desconocida. Esta opinión convierte las obras de Dios en una pura burla y engaño; casi preferiría yo creer, con los antiguos e ignorantes cosmogonistas, que las conchas fósiles no han vivido nunca…» (El Origen de la Especies, cap. 5) Tomando meros comentarios aislados de Darwin se han creado teorías extraordinarias, y se han inventado tesis que jamás se han probado. Pero es una mala costumbre social dar por sentadas las cosas sin siquiera tomarse el tiempo en probarlas o comprobarlas, incluso cuando se habla de la ciencia, siendo que los propios científicos por lo general tratan de ser objetivos a la hora de plantear sus opiniones y no suelen consideran que sus postulados sean hechos irrefutables o inamovibles: reconocen que la ciencia son cálculos, análisis y conjeturas, y siempre está cambiando y evolucionando. En ese sentido ocurre que se ha enseñado progresivamente a la sociedad - especialmente occidental - que todas las especies proceden de un tronco común y que han ido variando a través de hibridaciones y mutaciones favorables. Este tipo de argumentos son discutidos y refutados constantemente, aún fuera del conocimiento del ciudadano de a pie. Lo más impactante de todo este mundo de las teorías evolutivas tan enmarañadas e intrincadas es que, a pesar de ser un nudo lleno de suposiciones atadas a otras suposiciones, es que lo verdaderamente importante, que es la objetividad, se ha ido perdiendo en el común del criterio social. Si en vez de basarnos en teorías nos basásemos en hechos empíricos y pruebas reales, los paradigmas serían muy distintos. El árbol universal de la vida del evolucionismo es una metáfora, modelo e instrumento de investigación utilizado para interpretar la evolución de la vida y describir las relaciones entre organismos vivos y extintos, pero el record paleontológico no encaja con la tesis propuesta, y la razón de no reconocer esta verdad es simplemente por el deseo antropocéntrico humano y la imperiosa necesidad de tener una ideología sobre la cual basar la estabilidad existencial, y que no tenga que ver con “religión”. Los registros no solo tiran por tierra teorías como la evolutiva (mayormente de corte darwinista), sino la tesis clásica del creacionismo, dejando entrever que la teoría de la Panspermia dirigida sería la que al final resulta ser la victoriosa en la carrera de la comprensión sobre nuestros orígenes. Sería extremadamente extenso entrar en detalles sobre cada faceta de estos argumentos para probar o refutar lo que hay de cierto y lo que no, y en qué medida, pero lo que sí quisiera comentar en este artículo es lo que refleja el récord de los hallazgos bajo tierra. De acuerdo a la hipótesis evolutiva las formas de vida pluricelulares aparecieron cerca del Precámbrico; las formas marinas ya estructuradas y complejas aparecieron en el Paleozoico (en el Cámbrico, hace unos 500 millones de años); los grandes peces ya más “evolucionados” habrían vivido desde el Ordovícico; tras la primera extinción masiva, en vez de empezar de cero, la especies vuelven aparecer, y más “desarrolladas”, en el periodo Silúrico, incluyendo los insectos; del Devónico al Carbonífero (circa 350 millones de años) aparecerían los anfibios y reptiles terrestres, precisamente en la segunda gran extinción masiva; una vez más, en vez de empezar de la nada, las especies, por el contrario, vuelven a aparecer y aún más “evolucionadas”, finalizando con el Pérmico y la tercera extinción masiva; ahora empieza la era Mesozoica (hace unos 250 millones de años), la de los dinosaurios, que es golpeada por una cuarta extinción masiva entre el Triásico y el Jurásico, y sobre los 150 millones de años atrás da nacimiento a la era cretácica y la gran diversidad de la vegetación; este periodo finaliza con el Cretácico y la quinta extinción masiva; no obstante, milagrosamente, otra vez las especies aparecen y de forma más “evolucionada” que la anterior; entonces llega la era Cenozoica, con el periodo Terciario y los mamíferos cerca de 50 millones de años atrás. En ese camino los primeros antecedentes pre-humanos llegarían hace unos 3 millones de años con aparentes seres simiescos. Hemos de preguntarnos en qué consiste esa “evolución” de las especies. A excepción de los dinosaurios, y algunas criaturas extintas, los organismos desde el inicio presentes, siguen estando ahí. Lo que se ve es la aparición espontánea de ciertas especies, pero no a expensas de las anteriores, no dejando en medio ningún tipo de evidencia de seres transicionales. Según este Árbol de la Evolución la especies habrían derivado unas de otras, a expensas unas de otras, pero esta teoría tiene serios inconvenientes, toda vez que como he comentado, las especies volvían a aparecer tras extinciones masivas, y no empezaban otra vez, sino que quedaban en el punto en que se habían frenado y misteriosamente aparecían de golpe nuevas especies. Aún más, estos organismos se suponía que se iban extinguiendo y con el correr de los millones de años llegaban otros nuevos. No obstante, todo esto es refutable a la luz de los descubrimientos, puesto que - como trataré de ir aportando progresivamente – los animales, los hombres y hasta las plantas no siguen el modelo establecido que les asigna el Árbol de la Evolución, y esto debería animar a muchos a cuestionarse sus creencias darwinistas. En China fue descubierto en 2006 un tipo de ardilla voladora de 36 millones de años de antigüedad, y años antes una especie de mamífero acuático semejante, pero de más de 135 millones de años (es decir, al menos 100 millones de años antes de su época). ¿Cuál fue el ancestro de los mamíferos? Nunca se han encontrado ancestros de especies eucariotas metazoos que sean de distintos filos, clases y órdenes (solo se puede documentar, como en el presente, cruces entre familias, y no siempre son exitosos). Dicho de otra forma: peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos son distintos unos de otros en el mundo vertebrado (como lo son con los cnidarios, esponjas, anélidos, artrópodos y moluscos), y ninguno vino del otro, sino que cada uno derivó de su propia especie, género y, teóricamente, de su misma familia. El número 283 (dic. 2004) de la revista ‘Muy Interesante’ hacía eco del descubrimiento del fósil de un arácnido que vivió en la Era Carbonífera (300 millones de años), como uno de los tantos ejemplos que podrían darse para mencionar animales de aquel entonces que son los mismos que hoy. En mi libro, ‘Creación vs. Evolución’ (2010), comento muchos de estos desperfectos del paradigma aceptado, y aporto nombres y reportes sobre algunas de las tantas especies que no han variado: «Un problema conceptual sobre la hipótesis de la evolución de las especies radica en el hecho de que prácticamente todos los animales del pasado siguen siendo los mismos que en el presente. Es decir, no han sufrido ningún cambio o proceso. En este sentido podemos encontrar animales prehistóricos aún en el presente.» Algunos ejemplos: • Algas: Stromatolites (no han variado en 3.300 millones de años) • Antílopes: Antilocapra. • Avestruces: Diatrymas, Brontornítidos, Hesperornis, Phororhácidos y Odontognatas. • Caballos: Orohippus, Diadiaphorus, Hipparion y Eqqus. • Camellos: Macrauchenia y Alticamelus. • Cangrejos: Notopocorystes. • Caracoles-amonitas: Amalteus. • Civetas-mangostas. • Cocodrilos. • Corales: Hipurites y Zaphrentido. • Cucarachas. • Dragones de Comodo: Varanosaurio. • Elefantes: Mamut, Mastodonte, Paleomastodon y Anancus. • Escorpión trilobites: Euryptérido. • Estrellas de mar. • Gaviotas: Ichtiornis. • Gusanos peripatus: Aysheia; gusano común: Onicóforos. • Lagartijas: Hylonomus. • Hienas: Percrocuta. • Hipopótamos: Diprotodón y Toxodon. • Hormigas. • Jirafas: Helladoterium y Okapis. • Libélulas: Meganeuras. • Lirios de mar: Crinoideos. • Mantas raya: Aëtobatus y Límulo. • Marsupiales: Thylacosmilus y Oposum. • Medusas: Medusina Dawsoni. • Moluscos: Cefalópodos (no han sufrido modificación desde hace 225 millones de años) • Monos: Notarcus, Australopitecus, Homo Habilis, “Ida”, Plesiadápsido y Ramapitecus. • Murciélagos. • Ostras: Cardium, Schizodus y Steblochondria. • Perros: Borhyaena y Thylacinus. • Pumas y otros felinos: Smilodon y Machairodus. • Rinocerontes: Diceros, Arsinoitherium y Uintaterium. • Saltamontes y grillos: Neopteros del grupo “Palaeoptera”. • Sardinas: Synodus. • Serpientes: Lepospóndilos Serpentoides. • Tiburones: Cladoselache, Galeocerda y Odontaspis. • Tortugas: Triassochelys, Proganochelis y Archelon. Dado que aportar todos los detalles sobre cada una de estas afirmaciones sería para aportar varios libros, me remitiré a dejar algunos casos recientes que dejan patente que en millones y millones de años la inmensa mayoría de las especies conocidas no han cambiado (pondré ‘m. a.’ para resumir la referencia a ‘millones de años’). Acá algunos casos: - Los ácaros son uno de los grupos más antiguos de animales terrestres; se conocen fósiles suyos del Devónico Inferior, hace unos 400 millones de años. - Araña, áfido y mosca de 50 m. a. Período: Eoceno. Ubicación: Polonia. - Escorpión de 45 m. a. Período: Eoceno. Ubicación: Rusia. Con todo, los ejemplares más antiguos conocidos vivieron en el período Devónico (hace 417 a 354 millones de años). - Otros insectos de 125 m. a. Período: Jurásico. Ubicación: Provincia de Liaoning, China. En contra de lo que afirman los evolucionistas, estos insectos, varias especies de las cuales son encontrados fósiles del período Carbonífero (hace 354 a 292 millones de años), no tienen antepasados evolutivos. - Cucaracha de 125 m. a. Período: Cretáceo Inferior. Ubicación: Provincia de Liaoning, China. - Ciempiés, abejas melíferas, hormigas o libélulas halladas en Jantarny (Países Bálticos), conservadas en ámbar, y cuya antigüedad se remonta a 45 m. a. - También en China (en Junggar y la provincia de Gansu) se han encontrado fósiles de hienas en estratos de 5 a 23 m.a. - Esturión - como el actual - de 65 a 144 m. a. en Provincia de Liaoning (China). - Cráneo de cocodrilo fosilizado de 37 a 54 m. a., de las minas de fosfato de Khouribga (al norte de África). - Garrapata de 25 m. a. conservada en ámbar hallada en República Dominicana, así como un milpiés y un escarabajo histeridae. - Caballito de mar y un centriscus del Eoceno, fosilizados. - Camur baligi, fósil también del período Eoceno. - Celacanto, con casos de fósiles de 70 m. a. - Cangrejos fosilizados de 50 m. a. en Suramérica, sin cambios, y otros de Dinamarca en la costa de los Limfjords. Asimismo en Alemania fósiles de cangrejo herradura de 150 m. a. sin cambio alguno. Y otros casos de Bélgica con 70 m. a. - Camarones como los de hoy fosilizados hace millones de años, hallados en Suramérica o en Alemania, de 150 m. a. - Fósiles de linces de 57 m. a. - Fósiles de cráneos de lobos de 4,9 m. a. hallados en Gan Su (China) sin un solo cambio, y casos de lobos grises, también fosilizados, hallados en estratos de 69 m. a. en Shan Dong (China). - Mapaches fosilizados de 4,3 m. a., también en el yacimiento de Gan Su, y sin ningún cambio estructural. - En Zi Bo (China) se han hallado cráneos de oso fosilizados de 4,4 m. a. - Se han hallado peces y rayas de mar fosilizadas del periodo jurásico. - Otros casos de arañas en ámbar de 45 m. a. descubiertas en Lituania, junto con ejemplares de mosquita del hongo y mosca común. - Fósiles de peces como el Amia calva de 37 a 54 m. a. de Messel Shales (cercanías de Frankfurt, Alemania). - Fósiles de Rana con 50 m. a. también de Messel Shales. - Del mismo lugar también fósiles de serpientes de 50 m. a. - Erizos de mar fosilizados en Charente Maritime (France), con 150 m. a. - Artrópodos invertebrados como el chinche de las flores, fosilizado en estratos de 50 m. a., descubierto en Polonia. - Langostas halladas fosilizadas en Lower Greensand (Atherfield, Isla de Wight, en Reino Unido), con unos 65 a 144 m. a. - Pez guitarra de 95 m. a. de Haqil (Líbano) y también una raya de 95 m. a. - Pez sierra de 95 m. a. de Hajoula (Byblos, Líbano) y un pez volador del cretáceo medio. - Moscas del amor de 50 m. a. de Columbia Británica (Canadá). - Tortugas comunes fosilizadas en la formación de Brule, Sioux Country (Nebraska, EE.UU.), con 23 a 38 m. a. - Avispas de 37 a 48 m. a. en River Formation (Uintah, Utah. EE.UU.). - Gorgojos (curculionida) de 37 a 54 m. a. en Utah. - Conejo común hallado fosilizado en la formación de White River (Lusk, Wyoming. EE.UU.), con 33 m. a. - Raya látigo y arenque de 37 a 54 m. a., de la formación de Green River, igualmente en Wyoming. - Larva de libélula de 125 m. a. fosilizada en la formación Santana, Nova Olinda Member (Araripe Basin, Brasil). - Ostra fosilizada de 150 m. a., hallada en Chile. Al lado de estos casos también hay árboles y hojas fosilizados (álamo, aliso, palmera, lucio, helecho, hayas, amelanchier, ginkgo, jaboncillo, magnolia, olmo, nogal, ostrya, robinia, sauce, serbal, abedul, zelkova, tupelo, abeto, higos, sicómoros, keaki…) que no han sufrido ninguna alteración en millones de años, y no solo no tienen un ancestro distinto a su propia especie, sino que aparecieron – como con el caso de los animales – de forma repentina. Incluso hay coníferas fosilizadas de millones de años (y de estas hay casos y casos, como las piñas de pino de 23 a 65 m. a. de New Bamberg, Alemania). Y bueno, todo ello sin contar con la lista interminable de evidencias humanas de estratos de hace millones de años de EE.UU., Turkmenistán, Rusia, Sudáfrica, Marruecos, Italia, Francia, México, Alemania, Canadá, Argentina y otras tantas partes del mundo. Asimismo los tantos testimonios registrados y documentados de dinosaurios que aparecen muy posteriormente a la fecha en que se presume que se extinguieron. Pero ese será otro capítulo.
Los Animales nunca Evolucionaron content media
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Frederick Guttmann
07 jun 2022
In Bienvenido al foro
La Conquista Sionista Frederick Guttmann R. Sion Illuminati ¿Qué es Sión? En hebreo se denomina Tzion a un “hito”, “señal”, o “lugar encumbrado y visible”. El nombre pertenecía a una fortaleza jebusea que fue conquistada por los israelitas, siendo desde entonces su punto de referencia como “fortaleza”, y representando el lugar en donde se hallaba: Jerusalén. En siglo XIX, el sionismo o “movimiento nacionalista moderno del pueblo judío” adoptó el término Sion por consenso general, y desde entonces su empleo se mantuvo para designar no solo a Jerusalén, sino a toda la Tierra de Israel. El vocablo, desde siglos atrás, representa la reivindicación de los “judíos” de retomar el territorio que por derecho legítimo consideran suyo, además de las extensiones nacionales que habrían sido prometidas a los patriarcas pre-israelitas, los cuales se emplazan en toda la región que hoy constituye el Creciente Fértil, y regresar ellos y el resto de tribus que constituían el Antiguo Israel. Así como Arabia Saudí es la principal inyectadora de capital para el llamado “terrorismo internacional” desde sus tantas cuentas en el BIS (Bank for International Settlements: el banco más importante del mundo, que pertenece a Rockefeller y Rothschild) de Suiza -para promover el crecimiento del sueño de la “Gran Arabia” con que los ingleses y franceses los engañaron en el Acuerdo Sykes-Picot (en 1916) para dividir al imperio otomano-, así también una élite satánica de ciertas familias o “dinastías” que presumen ser judías, llevan siglos planeando el sueño de la “Gran Israel”, ajeno al plan mesiánico de Jesucristo (y con interés de evitarlo y destruirlo). Una cosa es el Israel actual (un disfraz) y otro el Israel mesiánico (el verdadero). Este plan consiste en la conquista militar para invadir los territorios geográficos que hoy corresponden con Gaza, Sinaí y gran parte Egipto oriental, todo Líbano, Siria occidental, parte del sur de Turquía, Irak oriental, toda Jordania, parte del norte de Kuwait y gran parte del norte de Arabia Saudí. Para esto Mayer Amschel (más conocido como Barón Rothschild) se hizo amigo de la casa británica (hoy los Windsor) de modo que influyó para que una alianza con Francia quitase el control del imperio otomano y creasen una autoridad global con la legitimidad de poder decretar formal y oficialmente un Estado Judío: la ONU. Ellos fueron quienes realmente pusieron en la presidencia a Harry S. Truman, con el fin de que llevase a cabo esta operación. Falso Judaísmo Es importante aclarar que esta gente es una… digamos… “infiel”… como dirían los musulmanes. Son literalmente satanistas y promueven en la ortodoxia judía valores como no creer en la TANAK (Antiguo Testamento) sino en el Talmud (tradiciones judías no bíblicas); no creer que Jesús es el Mesías sino un brujo y apóstata; no respetar a los cristianos ni demás gentiles y considerarlos escoria. Esta gente, llamada sionista (que no es Sionismo verdadero), es la dueña del FMI, el Banco Mundial, de la City de Londres y de Wall Street, y son quienes financiaron la instauración del Estado de Israel, introdujeron el Shekel y promovieron la guerra de los Seis Días y de Yom Kipur usando a Golda Meir. Las razones son muy simples: ellos no creen que el Mesías vendrá del cielo, a imagen de Jesús (porque son Anti-Cristos, o “Anti-jesús”), no creen que el Templo de Dios (Nueva Jerusalén) vendrá del cielo, no creen que el “Mesías” establecerá el territorio de la “Israel Prometida” ni que el imperio de Israel sobre la Tierra venga del cielo, sino que tienen que hacerlo ellos mismos, y forzar el cumplimiento de las profecías de la TANAK a su acomodo. Ellos quieren realizar todo esto por cuenta propia y no hacerlo según el modelo y dependencia “espiritual”… solo acorde a la “humana” (de influencia masónico-satánica), partiendo del estándar de la élite ocultista que hoy gobierna la Tierra desde Vaticano (los jesuitas) y el Club de Roma, así como las monarquías europeas (los llamados “Illuminati”, que son descendientes de los Nefilím bíblicos: ángeles caídos). Las propias enseñanzas del judaísmo son condicionadas por los sionistas, de modo que alimentan una creencia “herética” contra Jesús y contra todos los que no sean “judíos”, a pesar de que hoy día tanto judíos como de las otras 11 tribus pueden estar fácilmente mezclados con todos los linajes del planeta. De esta manera no promueven un estudio de la TANAK sino de tradiciones, interpretaciones y debates de “eminencias” de la filosofía judía a lo largo de los siglos desde la deportación a Babilonia. La propia ley de las mitzvot (ordenanzas del Sinaí) no se pueden cumplir por carencia de sacerdotes, templo, altar, sacrificios… asimismo es absurdo que tengan nación, a Jerusalén como capital o poder como potencia mundial, dado que estas eran cosas que “proféticamente hablando” debían cumplirse, ocurrir, con la aparición de su Mesías (ya que ellos no han comprendido que ese Mesías siempre ha sido Jesús de Nazaret). La invasión huna del sur de Rusia dio nacimiento al pueblo jázaro del Volga, en el norte de Georgia, que en el siglo VIII se convirtieron al judaísmo para no ser absorbidos por occidente (catolicismo) ni por los árabes, y posteriormente fueron parte de la migración búlgara de los Balcanes. Para cuando ocurre la Segunda Guerra Mundial, los jázaros vinieron a ser conocidos como Asquenazi (los supuestos judíos de Europa central y oriental), que realmente era el antiguo nombre hebreo de Alemania. Es más, los asquenazis (jázaros) no sabían ni arameo ni hebreo, sino que mezclaron su alemán posteriormente con eslavo y hebreo, creando el “idish” o “yidis” (que significa “judío”). Como confiesan los propios expertos judíos, es imposible saber o determinar quién en esencia es judío. Solo se han certificado las ascendencias genéticas de levítas (para preparar a los sacerdotes para el Tercer Templo) y de sefardíes (judíos españoles), que, siendo minoría al lado de los askenazi, se puede saber que sí vienen del Oriente Medio (asumiendo que estas genealogías se combinan con los árabes que, como los judíos, poblaron la península de los Ibrím (hebreos), o Iberia). Tierra Prometida de Árabes e Israelitas Esta ironía se completa con el hecho de que los conocidos como “Pueblo de Dios” o “Pueblo Elegido” pertenecen al linaje de las 12 tribus que conformaban el Israel Antiguo (así como otras 12 conformaban el ismaelita), que tras ser invadido por Asirios, Babilonios y Romanos, pasaron a ser expulsados mezclándose con las naciones del mundo, ética, cultural y genéticamente. De las 12 tribus, al menos 10 y media se mezclaron con los asirios (hoy día Siria e Irak); la tribu y media superviviente fueron de la de Judá (judíos) y de Benjamín, que luego se mezclaron con los babilonios (hoy día Irak). Los pocos que regresaron a su tierra fueron finalmente expulsados por los romanos y migraron a las regiones periféricas, donde ya existían comunidades judías: Alejandría, Babilonia, Damasco, Asia (la actual Turquía), y Grecia, por ejemplo. La mezcla a lo largo de 1800 años creó un mundo de israelitas-gentiles donde hoy es imposible diferenciar unos de otros, y donde muchos lugares hoy en conflicto y con etiqueta de “terroristas” son, de hecho, linaje de estos verdaderos israelitas a los cuales están matando los sionistas otra vez. Por ejemplo, nos relata la Torah: «En aquel día hizo Iaheveh un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates; la tierra de los ceneos, los cenezeos, los admoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.» (Génesis 15:18-21) ¿Se cumplió esta promesa? ¿Cuándo tendría lugar, o tuvo lugar? Justo después de estas palabras, el propio libro de Barashit nos empieza a hablar de Agar y su historia, que consiste en la descendencia de Abraham con esta egipcia, que es de donde salen las 12 tribus árabes. Antes incluso que naciera Jacob (Israel), ya Abraham había tenido vástagos que representarían las poblaciones que efectivamente abarcarían las extensiones territoriales que se le había dicho a Abraham. Primero Abraham tuvo a Ismael, quien fuera padre de Nebaiot, Cedar, Adbeel, Mibsam, Misma, Duma, Massa, Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedema (Génesis 25:13-15). Mientras Agar le dio a Ismael, su segunda mujer (la que tomó tras la muerte de Sara, y que también era egipcia) le dio a los 6 hijos: Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa. (Génesis 25:2). Tras 8 hijos, Abraham puede empezar a ver la promesa cumplida, inicialmente. Su primogénito era mitad hebreo y mitad egipcio, su segundo hijo fue netamente hebreo, y sus últimos 6 hijos eran mitad hebreos y mitad egipcios –todo esto en lo que a ascendencia se refiere. A excepción de su segundo hijo, todos los demás fueron padres de las poblaciones árabes, sin contar con que ese segundo hijo tuvo a su vez dos hijos, donde el primogénito fue padre de los jordanos. Pero casi 500 años después unas palabras similares vienen a los descendientes de Abraham por parte de Jacob, dichas por el ángel de Iaheveh: «Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra. Y fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Éufrates; porque pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti.» (Éxodo 23:30-31) Dice “los echaré”, no “los echarás”, de manera que esto debía hacerlo Dios si ellos cumplían sus mandamientos. La extensión geográfica aquí descrita vuelve a mencionarse en otros pasajes de la Torah e incluso en las crónicas de los reyes, y hace ver que esta “promesa territorial” efectivamente se aplicó a Israel, bajo el gobierno unificado del sucesor del rey David: «Y Salomón gobernaba sobre todos los reinos desde el Éufrates hasta la tierra de los filisteos y el límite con Egipto; y traían presentes, y sirvieron a Salomón todos los días que vivió.» (1ª Rey. 4:21, y verso 24, y 2ª Crón. 9:20). Ya se cumplió esta visión, solo que hasta el Armagedón esto no se habrá cumplido nuevamente, según el “plan de redención” de Israel, como consta en otros pasajes: «Acontecerá en aquel día, que trillará Jehová desde el río Éufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno. Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Iaheveh en el monte santo, en Jerusalén.» (Isaías 27:12-13) No es extraño siquiera observar que el actual Estado de Israel no aparezca mencionado en las profecías aplicables a nuestro presente como “nación” o aparezcan los “judíos”, sino solamente la referencia geográfica: Jerusalén, Judá... Las profecías que se fuerzan para aplicarlas al presente son realmente relativas al tiempo desde el Armagedón; Es más, la última referencia que se hace de judíos en la Biblia es en Apocalipsis 2:9 y 3:9, apropósito de «los que se dicen ser judíos, y no lo son», afirmando que son «sinagoga de Satanás», y que los tales «mienten». Las profecías de la Geula solo refieren al «morador de Jerusalén» (Zacarías 12 y 14; 13:1), el habitante de la zona, pero no le atribuye ciudadanía, y es referida como “asesina de los profetas” y “de los mártires de Dios”, además de estar aún en “esclavitud espiritual” (Gálatas 4:25). Jerusalén es una referencia a la ciudad celeste (Juan 4:20-21, Lucas 24:47-49). Los herederos de la promesa (Hebreos 12:22) se incluyen en los que se acercan al “monte Sion”, que es la “ciudad” del Dios vivo, llamada “Nueva Jerusalén”, y que proviene del cielo (Gálatas 4:26 y Apocalipsis 3:12, 21:2 y 21:10). Por su parte, Israel mismo desapareció entre los años 740 a. C. y 722 a. C., yendo a parar casi toda la nación a Nínive (actual región de Mosul en conflicto, entre Irak noroccidental con la frontera de Siria oriental), y aún no han regresado sino algunos judíos mezclados con gentes de muchas naciones que se acoplan a su fe y principios nacionalistas, o permanecen como inmigrantes. Esto no es Israel: Israel está conformada por 12 tribus, no por una, que además está mayormente combinada con muchas personas que no se puede confirmar que realmente pertenezcan a la tribu de Judá. Por eso mismo Israel no es mencionado verdaderamente como territorio en los Evangelios, y en cambio sí se comenta sobre personas que vivían en esas latitudes los cuales eran “descendientes” de esas tribus originales, como Pablo: «[soy] del linaje de Israel…» (Filipenses 3:5). Entonces la verdadera promesa es la del «Israel de Dios» (Gálatas 6:16), que será establecida por Jesús y David, después de la guerra de Armagedón, cuando Jesucristo regrese: «Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. Y éste será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados.» (Romanos 11:25-27) Los israelitas de las deportaciones asirias y babilonias estaban casi en regiones circundantes unos de otros, todas en la extensión geográfica del actual Irak. Las 10 tribus (Rubén, Simeón, Isacar, Zabulón, Dan, Gad, Aser, Neftalí y parte de Benjamín y Leví, así como la mayoría de José), que constituían el Reino de Israel (o Reino del Norte), fueron llevadas al actual Mosul, que ha sido blanco de constantes guerras entre guerrillas y otros grupos armados extremistas en el presente. Los judíos -y minoría del resto de benjaminitas y levitas- que habrían quedado (quienes representaban el Reino de Judá (o Reino del Sur)), fueron llevados tiempo después en dos fases a lo que hoy serían las afueras del sur de Bagdad (poco más de 100 km de la capital del país). Tanto es así, que el apóstol Pedro fue el líder de la misión evangelizadora de los israelitas, y esta labor que le impuso Jesús para después de su ascensión, la llevó a cabo solícitamente, yendo a las «ovejas perdidas de la casa de Israel», por lo cual fue a buscar a «las tribus perdidas» a las ciudades del antiguo “imperio babilonio”, con sede en Babel (Babilonia). Es más, la única cita bíblica a la geografía de Babilonia de después de la deportación, es del propio Pedro, que habló de una congregación fundada y mantenida allá: «La iglesia que está en Babilonia…» (1ª Pe. 5:13) Una Idea de Banqueros Algo similar ocurre con la incursión del símbolo de la casa Rothschild (Escudo Rojo), que era el “hexagrama” (estrella de seis puntas) antigua por representar a Saturno, e introducida al judaísmo en vez de su símbolo patriarcal y nacional: la Menorah (el candelabro de 7 brazos). Ahora bien, Barón Rothschild, antes de su muerte, mandó a sus cuatro hijos a crear cuatro bancos en las cuatro latitudes de Europa, siguiendo con el objetivo familiar de controlar al mundo a través de la economía. Esto tuvo éxito creando los Bancos Centrales que hoy endeudan al planeta con el dinero ficticio que crean. Hitler sabía esto… los sabían los zares… pero los llamaban “antisemitas”, aunque el término es inequívocamente incorrecto, toda vez que “semita” quiere decir “descendiente de Sem”: el hijo de Noé de donde salen los árabes, iraníes, iraquíes, sirios, jordanos, omaníes, kuwaitíes, libaneses (incluso probablemente también afganos y yemeníes) y, claro, también israelitas (una enorme minoría). Por eso se han criticado los Protocolos de los Sabios de Sión o el Priorato de Sión (este haría creer que el “Anticristo” es merovingio y, por ende, descendiente del rey David), quitándoles legitimidad o seriedad. ¿Un Holocausto Nazi? Los Rothschild dirigieron los planes de Adolf Hitler –pasándole además listas genealógicas de los judíos de Europa-, mientras Samuel Bush (abuelo del ex presidente George W. Bush) suplía las armas de la Wehrmacht (fuerzas alemanas nazis), y los Rockefeller –otra supuesta familia judía- su petróleo (recordemos que John D. Rockefeller se hizo con el monopolio de los oleoductos de los EE.UU. a finales de 1870, con su Standard Oil, a través de competencia desleal y estrategias pirata). La idea de los guetos fue transformar las localidades de judíos en barrios sitiados de trabajo, robando las riquezas de la clase media y baja, que luego el Comandante en Jefe Heinrich L. Himmler determinaría asesinar al saber que llegaba en fin de la guerra. Estos mismos Rothschild, y aliados, querían eliminar a la sociedad judía que en su mayoría rechazarían el Estado Sionista y el control de la élite, a la vez que tomaría sus riquezas para llevarlas a Suiza y dejar que hiciesen crecer la maquinaria alemana para potenciar el conflicto con los Aliados. Himmler no quería que los oficiales menores y demás soldados -que no escaparían a Nueva Suabia-, cayeran en manos de un Tribunal Internacional, quedando Alemania con su población constituida a partir de ese momento precisamente de los obreros de los guetos (los judíos), de modo que decidió su exterminio (recordemos que desde el siglo XVI los germanos se declararon como “Deutsche”, es decir, “pueblo que habla una lengua diferente a la de los hebreos”). Esta combinación de elementos dio a los Rothschild el pretexto para realizar un gran ritual satánico: un sacrificio de millones de judíos para pagar por el rescate de la Eretz Israel (la Tierra Judía), colonizarla con jázaros, y luego, cuando al final regresasen los israelitas expatriados, todos fuesen destruidos en una guerra mundial en un solo lugar. Orad por Jerusalén Una de las estrategas más rastreras de los jesuitas es que el ecumenismo unifique una vez más, y definitivamente, todas las creencias religiosas, donde el Obispo de Roma, sería, discretamente, el “secretario general”, y claro, el “principal” a nivel mundial; el que termina de deformar todos los principios puros de las religiones (especialmente del cristianismo). Tratando de sanar una herida del siglo XVI (la Reforma), financian y programan grupos esotéricos, ufológicos, protestantes y sectas, aunque su principal objetivo son modas dentro de los grupos cristianos, haciéndoles perderse de la línea real de su verdadera finalidad como seguidores de Jesucristo y de lo que esperan en él. En este sentido el uso de la propaganda “pro-sionista” trabaja de la mano con el mismo sionismo, para tener a protestantes de partidos políticos, líderes religiosos, cineastas, cantantes, y demás miembros de la sociedad –influyentes- sembrando marketing a favor del Estado de Israel e incluso de las propias Fuerzas Militares Israelíes y sus acciones beligerantes. La Élite del Planeta Si bien, tanto los Rothschild como los Rockefeller y los jesuitas motivaron la Guerra de Independencia en EE.UU. –y la de Francia y otros tantos lugares (técnicamente todas las grandes guerras)-, de modo que los protestantes –la puñalada de Roma desde Lutero- fuesen minoría, y el resto dependiese de las instituciones ocultas de Vaticano en todos los círculos de poder en EE.UU., así como los medios de influencia: noticieros y periódicos, sistema educativo, televisión, Industria Cinematográfica, tendencias y modas y la Industria Musical. Por eso el cardenal O´Connor de New York era el “papa de América”, y el hombre más poderoso de los EE.UU., solo segundo en el poder del mundo detrás del General Superior Peter Hans Kolvenbach (actualmente es Adolfo Nicolás). Los jesuitas y Vaticano (que son lo mismo) dirigen a los EE.UU., así como la reina Elizabet, el Complejo Militar Industrial y los banqueros, siendo EE.UU. el arma de guerra o maquinaria de dominación de la élite desde Europa. Ellos se encargarían de apoyar al Estado Sionista y ayudarle en su táctica de expansión. Por eso fue creada la ONU y por eso EE.UU. militariza Medio Oriente. Todo lo demás es mera propaganda de desinformación de los medios de “comunicación” y obra teatral de los políticos -cuyos partidos solo son de diferente color por la estrategia de Niccoló Maquivelli. ¿En qué consiste el método “maquiavélico”? En crear más de un bando para que peleen entre ellos de cara al público, y el vulgo discuta y hasta se ilusione con diplomacia, derecho o victoria, mientras el verdadero amo controla ambos partidos y al resto del globo (esto se hizo hasta en los deportes, para dar al pueblo “pan y circo”, de modo que se mantengan tranquilitos y distraídos). La Verdad de la Guerra Fría Cada potencia del Hemisferio Norte explota los recursos de su región en el Hemisferio Sur (EE.UU. a sur América, Europa a África, y Rusia a Medio Oriente), pero desde la unificación para disminuir y eliminar la capacidad industrial de Alemania (medios de los años 30 y 40), los Soviéticos y los Americanos iniciaron una guerra silenciosa entre ellos (Guerra Fría) donde abarcarían más de lo que hasta entonces abarcaban, metiéndose unos con otros y en territorios de unos y otros. Esta es la razón de las guerras de Afganistán, donde los soviéticos tuvieron que retirarse en 1992 porque los guerrilleros eran apoyados muchísimo por EE.UU., y luego lo fueron, además, por Pakistán, Arabia Saudí, Irán, China, Israel y Reino Unido. Esta guerra tenía por finalidad un dominio en la producción y exportación de opio, de prostitución y tráfico de órganos. Hacía mucho que Medio Oriente negociaba con el norte y con occidente dando “petróleo a cambio de armas”, y eso mantenía ahí a los ejércitos soviéticos. El punto fue que occidente quería tomar control de esa región con dos intereses fundamentales: los de Israel y los de occidente mismo (recordemos que estos dos son aliados). Israel quería invadir las regiones periféricas pero no tiene capacidad en masa para ello, y los occidentales quieren el petróleo y gas natural de esa región (que constituye más del tercio de la explotación de toda la Tierra). Para avanzar con la militarización de Oriente Medio se inyectó dinero, armas y apoyo de occidente al Estado de Israel, pero faltaba aún el plan expansionista absoluto, el cual incluía la eliminación de los semitas, a los cuales arbitraría y deliberadamente se les llama “árabes”, los cuales también esperaban, y deseaban, su Gran Arabia, repartida en 12 porciones. Por consiguiente, una guerra de intereses entre los saudíes y occidente financió guerras revolucionarias en estos países, que seguidamente pasarían a un nuevo nivel: el terrorismo islámico internacional.
¿Los Protocolos de los Sabios de Sion? content media
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Frederick Guttmann
07 jun 2022
In Bienvenido al foro
El Origen del Terrorismo Frederick Guttmann R. La Farsa del Terror La solución de la élite para justificar la colonización del Creciente Fértil y quitar las libertades civiles en los “países desarrollados” ha sido crear el “terrorismo”. ¿Por qué llamarle “terrorismo” en vez de “guerrillas”? El terror es el sentimiento de miedo o fobia en su escala máxima, y el miedo es el principal promotor del mal, lo contrario al amor; el uso de este término refleja el interés premeditado de preparar la mente para asociar las “guerras de guerrillas”, “insurgentes”, “revolucionarios”, “paramilitares”, “rebeldes” o cualquier otro grupo contrario al establecimiento oficial, como sembradores y diseminadores del pánico. Así la sociedad dependa –o demandará, o anhelará- de un “superhéroe”, “salvador” o “justiciero” a sueldo (o abdicando el pueblo a sus libertades, a cambio de seguridad) para traer la “paz”. Si el miedo se define como esquema de supervivencia, se puede asumir que el terror sobreviene cuando el miedo ha superado los controles del cerebro y ya no puede pensarse racionalmente, de modo que se acepta cualquier solución, aunque esta contravenga los principios, privacidad, individualidad, derechos o espacio de la población. Sabemos que los ataques de falsa bandera contra el Estado de Israel son viejos, y estos tienen como finalidad que Israel contraataque –como legítimo derecho- pero tomase las extensiones territoriales de la Franja de Gaza y Cisjordania, y luego Sinaí y continuase su plan de expansión. Esto sin embargo, no tuvo éxito, y era necesaria una organización mejor y más años para conseguirlo. En ese sentido, si no había un enemigo, no había razones para tocar a los vecinos. Por eso el Mossad (inmediatamente creada después de la ONU, en 1949, como parte de este plan sionista, y extensión de la CIA en Medio Oriente, aunque dirigida por Israel (mismo año del tratado de la OTAN)) y la CIA crearon y financiaron grupos rebeldes que creasen pánico y atentados en Israel de modo que el Estado tuviese “razones” para militarizar y controlar la periferia del país y a estas facciones en sus localidades. Dado que Yasir Arafat buscaba la paz y convivencia entre ambos Estados, era necesario eliminarle y cambiar la visión de los palestinos, porque así no progresaría la invasión territorial. Así es como la CIA infiltró agentes que preparaba el Mossad (servicio secreto exterior de Israel) en los países musulmanes de Oriente Medio de modo que educasen a la población desde niños a un odio a occidente y a un radicalismo islámico. Entre más fuertes fuesen los enemigos mayor derecho parecía tener Israel en contraatacar, dado que los guerrilleros no eran fuertes como nación sino en las acciones de muerte y terror que provocaban. De modo que la CIA empezó a derrocar gobiernos, ya no solo en Sur América, mas consiguiendo ahora esto en Medio Oriente y África, motivando levantamientos e insurrecciones del pueblo, para así controlar las reservas de petróleo y evitar impuestos de la OPEP, además de militarizar permanentemente las zonas para luego incluirlas al futuro Gran Israel. Cuando los soviéticos dejaron Afganistán, Bin Laden fue financiado por la CIA, como agente doble que era, y creó la base de datos y campos de entrenamiento muyahidines llamados Al-Qaeda. También en Irak fue puesto otro agente de la CIA en el poder: Saddam Hussein, pero éste se opuso después a rendir cuentas a los EE.UU., y supo sacar provecho a los recursos y arqueología de su país, prosperándolo y desarrollándolo bastante. ¿Qué quieren los Terroristas? Para explicar este punto hemos de hacer un par de paréntesis e irnos miles de años atrás en el tiempo. 1. Después del famoso Diluvio (aprox. 2500 a.C.), los tres hijos de Noé poblaron las estepas que habían surgido al descender las aguas. Sem, el primogénito, tomó la extensión que hoy representa “Oriente Medio” en conflicto con Canaán, el primogénito de su hermano menor Jam, o Cam. El otro hermano, Yapet o Jafet, pobló el sur de Europa, Anatolia (hititas) y el Cáucaso. Los hijos de Cam poblaron lo que al presente sería Etiopía, Libia, Tunisia, Egipto, Sudán, Eritrea, Creta y Chipre. Los chipriotas (en ese tiempo conocidos como caftoreos) invadieron lo que luego sería el sur de Fenicia, llamado Gaza, destruyendo a sus pobladores aveos. Estos fueron conocidos como filisteos (actualmente dando nombre a los “palestinos”), los cuales fueron sometidos en la guerra egipcia de Megido, la invasión de Tutmosis III, las guerras con el Reino de Israel (entre el 1450 a.C. y el 950 a. C.), las conquistas seléucidas y, finalmente, según el historiador Flavio Josefo, eliminados por la invasión etíope. A pesar de esto los romanos pusieron en los mapas de la región “Siria Filistea”, más con el interés de borrar históricamente el registro de la presencia de los judíos (hasta el año 135 d. C.). 2. Por otra parte, cerca del 2.000 a. C., tras la muerte de Sara, primera mujer del patriarca Abraham, éste tuvo hijos con su concubina Ketura, quien le dio por vástagos a los fundadores de territorios que hoy comprenderían gran parte de Arabia Saudita -aunque historiadores de la fe bahai sostienen que ellos mismos (de origen iranio) son descendientes de los hijos de Ketura. Antes de Ketura se menciona a otra mujer, una esclava egipcia llamada Agar, con quien Abraham tuvo a su hijo primogénito (además primero en el Pacto de la Circuncisión): Ismael. Cuando nació a Sara un hijo de Abraham, éste muchacho (llamado Ytzjak o Isaac) contendía con Ismael el derecho de heredad, de modo que Agar e Ismael fueron echados de la casa de Abraham. Cuando esto aconteció el ángel Gabriel se les apareció y les dijo que de su descendencia Dios haría una gran nación: las 12 tribus de Ismael. En tanto Isaac tuvo dos hijos: Esaú (de donde vinieron los idumeos, actuales jordanos) y Jacob (de donde vinieron las 12 tribus de Israel). Partiendo de la explicación de estos dos puntos, hemos de recordar que cuando los turcos islámicos selyúcidas invadieron Constantinopla en 1071 d. C., el poder de Bizancio corría peligro, y años de derrotas del territorio hicieron que en 1095 el emperador bizantino Alejo I solicitase protección para los cristianos de oriente al papa Urbano II, quien en el concilio de Clermont (en Francia) motivó un llamado a las armas “en nombre de la fe”. Décadas después esto llevó a las masacres en Tierra Santa, que motivaron la Yihad, que es el pretexto que en el siglo XX y XXI se ha inculcado astutamente para argumentar el nacimiento e ideales de las guerrillas musulmanas. La yihad (“esfuerzo”, en árabe) realmente consistía en el «esfuerzo en el camino de Dios», y a los que participan y están comprometidos con la yihad se les conocía como muyahidines. La mayoría entre los académicos suníes (la mayoría del islam, al lado de la minoría: chiíes) solo reconocen como obligación a los Cinco Pilares del Islam como objetivo de su fe, siendo ante todo “la adoración de Alá (Dios) como dios único” y “la paz entre los humanos”. Este precepto antes era un tanto más explícito, según palabras del erudito medieval musulmán Imam al-Nawawi, quien definió la yihad y sus diferentes categorías de esta forma: «uno de los deberes colectivos de la comunidad en su conjunto es interponer una protesta válida, solucionar los problemas de religión, tener conocimiento de la Ley Divina, ordenar lo que es correcto y prohibir las conductas incorrectas.» Sin embargo, la estrategia actual sería decir que ese “llamado”, que antes fue para que los árabes librasen a su pueblo y lo vengase de las atrocidades de los cruzados, hoy sería para expandir su “fe”, “matar a los infieles” y cosas semejantes contrarias a sus creencias originales y de la mayoría musulmana. Hebreos contra Hebreos De modo que la guerra de imperios turcos y árabes son, de hecho, guerras semíticas donde participan asimismo descendientes de las tribus de Israel. Esta es una irrisoria contrariedad, asumiendo que los “hebreos” se están matando a sí mismos. Y, ¿por qué digo “hebreos”? Porque los hijos de Sem fundaron Mesopotamia, y del linaje de uno de ellos (Heber) provino Teraj, padre de Abraham (el hebero, pues era de linaje de Heber), y al viajar a Padam Aram (actual Siria), su epíteto se complementó como “el que atravesó”, tanto él como los que con él venían (como su sobrino Lot, padre de los amonitas y moabitas, que serían los pobladores de las regiones que hoy son Jordania: norte y sur, respectivamente). De estos “heberos” o “ibrím” vinieron entonces todos los árabes y la minoría de posteriores israelitas que conquistaron Canaán: con sede en Jebús (Jerusalén). Asumiendo que la inmensa mayoría de heberos (hebreos) y semitas son árabes, es ridículo seguir utilizando la voz “anti-semita” para referirse al odio a los judíos o el rechazo al sionismo imperialista illuminati. Por consiguiente, ¿quiénes están luchando contra quiénes? ¿Qué intereses hay detrás de todo esto? ¿Quién tiene legítimo derecho, la Gran Israel o la Gran Arabia? ¿Qué marco territorial comprende la extensión de unos y la extensión de otros? Y ¿quién, se supone que tiene el derecho de decidir sobre estas cuestiones? El IDF (Fuerza de Defensa Israelí) comete atrocidades en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, mientras se involucra en guerras extra-territoriales. Los musulmanes, en sus tantas facciones creadas, son motivados por agentes de occidente para armarse y destruirse a sí mismos, debilitando sus gobiernos, la estructura, su fuerza, su población y su cultura, para luego crear micro-estados de dependencia occidental (sin contar con los bajos recursos educativos e intelectuales, que sumen estas sociedades en la completa ignorancia: la mayoría ni han leído el Corán). Crea tu propio Enemigo La CIA, el MI6 y el Mossad planearon la invasión de varios países por sus recursos (en África mayormente, como oro, coltan, diamantes, gas, petróleo, cobre, carbón…) como confesó después el General Clark en 2007: “EEUU tiene plan desde septiembre 2001 para invadir o controlar Irak, Libia, Siria, Líbano, Somalia, Sudan e Irán”. Por eso occidente inventa a los “dictadores” y así el pretexto para derrocarlos, robar sus recursos, implantar sus industrias y pagar mano de obra barata, e imponer industrias que luego endeuden al país y otras constructoras americanas que reconstruyan lo destruido tras la demolición. Por consiguiente, la guerra en Siria será seguida de la invasión a Líbano –cuyo pretexto es Hezbolá- e Irán antes de que EE.UU. ataque a Rusia directamente con armas nucleares. Rusia defiende sus intereses en Medio Oriente, no tanto por gas o petróleo (ya que es el segundo productor mundial, después de EE.UU.), sino por otros recursos, por venta de armas y por control expansionista, a la vez que es amigo de Xi Jinping, y el control de Siria evita la salida principal de petróleo para China. Ahora bien, como digo las agencias occidentales junto al Mossad crearon grupos terroristas, los financian y preparar psicológica, logística y estratégicamente a sus líderes. Ergo, de esta forma es como vemos el nacimiento de Hamás para sembrar el terror en los territorios ocupados; Isis (Estado Islámico) para promover la guerra en el norte de Irak y Siria, y supuestamente en Irán; Hezbolá para justificar la toma del Líbano; luego Al-Nursa para derrocar el gobierno democrático de Bashar al-Asad. El caso de Al-Fatah era ya diferente, siendo un interés de libertad de parte de ciertos palestinos, y liderado por Arafat, cual ideas y política no se viesen condicionadas ni sujetadas a los aparatos sionistas ni árabes -conociendo los intereses creados de aquellas dos facciones-potencias en todo Oriente Medio (Sionistas y Saudíes)-, además de que histórica y genealógicamente los palestinos (supuestos filisteos) no eran árabes sino chipriotas con linajes de sangre directas con los pobladores de Anatolia, Creta (los minoicos), Libia, Etiopía (donde esta gente luego se mezcló con judíos rastafaris), Sudán, Djibouti, Egipto y posiblemente hasta de Eritrea y Yemen. ¿Quién es Isis? Realmente llamados Daesh, pero conocidos como ISIS (siglas en inglés; y “EI”, en español: Estado Islámico) reciben este título para fastidiar a los musulmanes, porque este es el nombre griego (helenístico) de una diosa “pagana” egipcia (Egipto = el paraíso de los dioses en la Tierra después del Diluvio). Isis representaba la fecundidad (prosperidad) y el reino de Egipto -la potencia de la lejana antigüedad-, así como la estrella “Sirio” (de cuyo culto nace el nombre del dios Assur, que dio nombre a Asiria, de donde toma nombre la actual “Siria”). Isis era hija de Ra, el sol (aunque para otros lo era de la Tierra y el cielo) y fue madre de Her-Ur (Horus), cuya reencarnación es el Anticristo, en ocultismo masón. La historia de Isis y sus hermanos (Osiris, Neftis y Seth) se basa en traiciones, asesinato y reunificación, donde destaca la resurrección, el destierro y la soberanía. El punto es que en el misticismo francmasón esto se refiere a la toma del poder del Anticristo a costa de la rivalidad territorial de dos hermanos (Osiris y Seth): los bíblicos Isaac-Jacob (Israel) e Ismael (Árabes), donde uno de ellos es demonizado y desterrado finalmente, después de haber asesinado al heredero y “repartirlo por toda la tierra” (división del reino de Israel y expatriación), tras lo cual fue revivido (repatriación en 1948) y “de quien sale Horus (Anticristo) gracias a Isis, Neftis (los otros hermanos islámicos) y la magia de Thoth (milagros)”, el cual vence a Seth (los musulmanes), a pesar de perder “un ojo” en la batalla (el ojo que todo lo ve, de la iconografía illuminati). ¿Qué Opina el Corán? Pero, además del aspecto histórico, ¿qué dicen las Escrituras Sagradas sobre Jerusalén y la tierra que hoy Israel ocupa? La identidad de Israel como “pueblo” era respetada por Abu l-Qāsim Muḥammad (Mahoma) y sus seguidores, así como los verdaderos musulmanes, considerando “el Pacto de Dios con Israel”: «¡Hijos de Israel! Recordad la gracia que os dispensé y sed fieles a la alianza que conmigo concluisteis. Entonces, Yo seré fiel a la que con vosotros concluí.» (Corán 2:40) Este mismo libro sagrado sostiene que los verdaderos y originales israelitas fueron el pueblo que Dios eligió para ser “diferente” del resto de naciones: «¡Hijos de Israel! Recordad la gracia que os dispensé y que os distinguí entre todos los pueblos.» (Corán 2:47, 122) Y si el llamado del Islam es a “servir a Dios”, “cumplir sus mandamientos” y “no desviarse de la justicia”, ¿qué diferencia hay, pues, con el resto de creyentes de otras denominaciones religiosas? « Y cuando concertamos un pacto con los hijos de Israel: «¡No sirváis sino a Alá! ¡Sed buenos con vuestros padres y parientes, con los huérfanos y pobres, hablad bien a todos, haced la azalá dad el azaque!» Luego, os desviasteis, exceptuados unos pocos, y os alejasteis.» (Corán 2:83) El verdadero Islam aceptaba, no solo a sus hermanos israelitas que moraban en Canaán en el tiempo de Mahoma y subsiguiente, mas a los propios cristianos, refiriendo, incluso, la promesa bíblica de que el futuro “pueblo” y “extensión” de Israel será designado realmente por Jesucristo y el rey David -quienes juzgarán a su gente-: «Los Hijos de Israel que no creyeron fueron maldecidos por boca de David y de Jesús, hijo de María, por haber desobedecido y violado la ley.» (Corán 5:78) Ellos mismos ratifican en más de 6 versos que Jesús es el “Ungido de Dios”, es decir, el Cristo (en griego) o Mesías (en hebreo). Igualmente los hermanos árabes creían en Jesús –y creen en su regreso glorioso para reinar y que presidirá la resurrección de los muertos-, lo cual no explica el asesinado de cristianos, a menos que sea motivado por agentes del Nuevo Orden Mundial, que quieren destruir a los cristianos, porque saben que son la oposición a la imposición de su Imperio Global (la Bestia). También los musulmanes creían –y aún muchos doctos y eruditos creen- que el Corán, el Talmud, e incluso la Torah, están sujetos a los Evangelios. Podemos leer un ejemplo simple de este argumento –entre muchos más- en el capítulo 5, verso 110: «Cuando dijo Alá: «¡Jesús, hijo de María!; Recuerda Mi gracia, que os dispensé a ti y a tu madre cuando te fortalecí con el Espíritu Santo y hablaste a la gente en la cuna y de adulto, y cuando le enseñé la Escritura, la Sabiduría, la Tora y el Evangelio. Y cuando creaste de arcilla a modo de pájaros con Mi permiso, soplaste en ellos y se convirtieron en pájaros con Mi permiso. Y curaste al ciego de nacimiento y al leproso con Mi permiso. Y cuando resucitaste a los muertos con Mi permiso. Y cuando alejé de ti a los Hijos de Israel cuando viniste a ellos con las pruebas claras y los que de ellos no creían dijeron: 'Esto no es sino manifiesta magia'.» Mahoma mismo y sus seguidores no se ponían por delante de los israelitas, por lo contrario considerándolos prioritarios en el plan de Dios y herederos de la región de Israel (aunque este debía ser retomada e instituida por Jesús y David). Un ejemplo del respeto de Mahoma a Israel es el verso 93 del capítulo 10, donde refiere: «Hemos instalado a los Hijos de Israel en un lugar bueno y les hemos proveído de cosas buenas. Y no discreparon sino después de haber recibido la Ciencia. Tu Señor decidirá entre ellos el día de la Resurrección sobre aquello en que discrepaban.» Y el capítulo 17:104 refiere: «Y, después de él, dijimos a los Hijos de Israel: «Habitad la tierra y, cuando se cumpla la promesa de la otra vida, os llevaremos en tropel».» Pero para no extendernos demasiado con muchos más pasajes concluiré con la afirmación sobre la Tierra Prometida: «Así fue, y se lo dimos en herencia a los Hijos de Israel.» Y en tanto, se enseñó por medio del cristianismo primigenio y el islam primigenio lo que los judíos no querían asumir: el amor. Así consta en el capítulo 27: «Este Corán cuenta a los Hijos de Israel la mayor parte de aquello en que discrepan. Es, sí, dirección y misericordia para los creyentes.» (versos 76-77) El Verdadero Israel Ahora bien, ¿quiénes son “Israel” como pueblo? Y, ¿qué es Israel como “tierra de la heredad”? Tomando como fuente de validez el canon de Jamnia -del que luego se formalizó la institución del Antiguo Testamento profético-, Israel consistía, efectivamente, del territorio que los sionistas pretenden invadir, pero los “herederos del pacto” están sujetos al cumplimiento de la “ley de Dios”. Según este precepto, es “Dios” quien debe guiar esto, como lo hizo con Moisés y Josué (circa 1450-1500 a. C.), y que en la actualidad, realizarlo de la misma manera provocaría una Tercera Guerra Mundial. Entra ahora otro razonamiento que complica esto, y es el asunto de que el cristianismo original era contrario al belicismo y a la participación en ideales materialistas o nacionalistas; se basaba en esperar que Jesucristo cumpliese las promesas dadas a los patriarcas. Consecuentemente, según el propio Jesús, el emplazamiento geográfico de Israel será determinado con “su regreso” –no antes- y también los “verdaderos herederos” de la promesa de Abraham y del Reino de Israel. Todo esto, bíblicamente hablando, debe suceder “a partir del regreso físico y glorioso de Jesucristo para reinar desde el monte de los Olivos”, y con el Nuevo Templo, que no será el que ahora quieren reconstruir en la explanada donde se hallan Al-Aqsa y el Domo de la Roca, sino la ciudad santa de oro que viene del cielo: la Nueva Jerusalén. En otras palabras, los israelíes no deberían luchar por “su tierra”, sino “Dios luchar por ella”, como consta en las profecías bíblicas sobre la Geula (la Redención de Israel). Acorde a las enseñanzas de Jesucristo y sus apóstoles, el Israel Futuro será habitado por los “hombres justos y rectos” independientemente de su linaje, etnia, ciudadanía, religión o familia. Pablo lo explicó diciendo: «En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.» (Efesios 2:12-13) Este derecho parte en del desarrollo espiritual de cada individuo y de su sacrificio diario en una vida santa, lo cual es denominado “ser hijo de Dios”: «Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. […] Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.» (1ª Juan 3:1-11) Si el verdadero Israel viene con Jesús, y los verdaderos israelitas los reunirá Jesús y dictaminará quiénes son realmente merecedores de ese “nombre” y “ciudadanía”, ¿qué es el actual Israel y quiénes los actuales israelíes? La legítima defensa y el derecho de existir es justo para toda vida, pero la conquista que se lleva a cabo en Medio Oriente solo pretende crear un odio a los musulmanes y provocarles a guerra para que todo el linaje de hebreos se extermine entre ellos en nombre de la Gran Israel y la Gran Arabia, en vez de destaparse la verdad, y asumir que lo que sucede es causa del interés de la Sion Illuminati, cuyo fin ni siquiera se conseguirá, porque serán traicionados por su Falso Mesías: Belial (el Anticristo). Inmigración Masiva Por otra parte, y regresando al presente en lo que respecta a los pueblos islámicos, se permitió que se metieran cientos de miles como “refugiados” (mano de obra barata, en plena crisis…) a Europa para potenciar el Estado Policial y así traer el Estado de Excepción (la Ley Marcial) tanto en Europa, como ya avanza en los EE.UU. desde el desastre de New Orleans con el paso del Katrina (un ataque de Rusia contra EE.UU. con armas geofísicas como ultimátum para que dejasen de usar HAARP contra ellos), el auto-atentado del World Trade Center y otros eventos (tiroteos y matanzas) de falsa bandera en colegios de EE.UU. La lenta “islamización” de Europa no responde a un plan discreto que llevaba a cabo Bin Laden, como pretenden hacer creer los Medios de “Comunicación” Occidentalistas. Sabiendo que este era el deseo de una minoría revolucionaria dentro del gremio suní (los suníes representan cerca del 85% de los islámicos, al lado de la minoría chií y abadí), se ha estado haciendo creer que quieren conquistar lo que por un supuesto derecho pueden: todo desde Europa hasta China. Lo cierto es que los revolucionarios son pagados, programados y dirigidos por las agencias que quieren que estos individuos levanten movimientos entre las gentes necesitadas, incultas y pobres que les seguirán como último recurso. Estos musulmanes creerán lo que les digan y se lanzarán en una ola de saqueos y disturbios en una tierra en la que no han construido ni contribuido, y a esto se sumarán asesinatos basados en falsas esperanzas celestiales para los perpetradores, mientras los reales orquestadores del caos quieren que Europa se auto-arme para introducir a las ciudades el cuerpo policial y la dictadura civil (a simple vista para defender a los europeos y la integridad y existencia de la infraestructura de las grandes ciudades y fronteras). Estado Policial Europeo Por esta razón los servicios de inteligencia occidentales y el Mossad dirigieron el tiroteo de Charlie Hebdo y el atentado de bandera falsa en Bataclan (y los otros 7 puntos en Paris), que, valga decir, pertenecía a judíos que fueron informados por el Mossad dos meses antes de que se produciría un atentado ahí, y vendieron el terreno. Así el Estado Policial y supresión de los derechos civiles que crecen en Francia, Alemania, España e Inglaterra se fortalezca y se justifique. Mas no es casualidad, la diosas Isis fue antiguamente venerada en la Galia (actual Francia), especialmente en el “país de las luces” (Paris), y esta supuesta diosa egipcia tenía sus ciudades de culto llamadas “Par-Isis” (casa de Isis), de donde nació el nombre “Paris” (no tiene nada qué ver con el príncipe hijo de Príamo de Troya que venció a Aquiles). Francia se mueve hacia el territorio que hace 100 años había tomado con los ingleses a los otomanos, pero solo como estrategia para tantos y tantos mega rituales satánicos que la élite efectúa en puntos clave de la Tierra (latitud, longitud y vórtices de las Líneas Ley), días clave (por numerología) y muertos clave. La guerra en Siria sigue solo un esquema de desarrollo planteado hace mucho, que tiene como fin involucrar a Turquía como puente entre “Asia” y “Europa” para ser atacados por las fuerzas invasoras mientras los “mercados se desploman”, y tiene lugar la invasión de Irán. Después de esto se desatará “oficialmente” la Tercera Guerra Mundial, basada en el uso de armas de destrucción masiva entre potencias, y la expansión colonial del “norte” (occidente) sobre África (donde es fundamental la “guerra de guerrillas” para desestabilizar y militarizar los países del sur), mientras Rusia y EE.UU. usan armas termonucleares y biológicas unos contra otros, y China determina el apoyo directo a Rusia.
¿Cuál es el Origen del Terrorismo Islámico? content media
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Frederick Guttmann
07 jun 2022
In Bienvenido al foro
LA ABOMINACIÓN DESOLADORA Por: Frederick Guttmann R. Hoy quisiera redactar y compartir un Artículo sobre la temática de la denominada “Abominación Desoladora”. En estos días me he topado especialmente con una serie de debates al respecto que me animan a dar una explicación sobre esta materia que tanta confusión promueve. No hemos realizado clases sobre la misma, dado que nos centramos en temas importantes de espiritualidad y futurismo, y solo en casos concretos hemos mencionado episodios históricos relevantes como este. Definiciones. Tenemos 4 menciones a una tal “Abominación Desoladora” dentro del canon biblia, dos en el libro de Daniel, uno en Mateo y otro en Marcos. Se sobreentiende que las citas de Mateo y Marcos son las mismas, y evocan a las palabras del profeta Daniel en su libro; por ende, parece un mismo episodio o circunstancia en común. También “abominaciones” y “desolador” son vocablos que aparecen juntos en otra cita del libro de Daniel. Daniel 11:31 habla de un “Shikutz Meshomem”, donde Shikutz, como “abominación” se entendía en la tradición hebrea como algo idolátrico o abominable que profanaba algo santo. El Antiguo Testamento tiene más de 70 acepciones sobre el uso de esta palabra y su aplicación o lo impuro en donde debe estar lo puro. El Nuevo Testamento usa la palabra griega Bdelygmáton, también usada por los traductores de la Septuaginta (concretamente Bdélyma, que también se entiende como algo “detestable”) para referirse a las obras de la gran prostituta (Apoc. 17:4-5), o gran Babel. El otro término, Shmem, es menos usado, y define algo desolador. ¿Qué es algo desolado? Es la ruina y destrucción completa de una estructura, un territorio, etc., de manera que no quede nada en pie. En cuanto a un individuo, se entiende como la sensación de hundimiento o vacío provocada por una angustia, dolor o tristeza grandes. Por ende, el uso de los vocablos de forma separada es mucho más genérico que el uso conjunto, queriendo exponer una situación específica, donde algo que profana un sitio sagrado además lo arruina por completo. ¿La Profanación de un Tercer Templo? Algunos toman la mención de Pablo sobre Belial sentado en el “templo de Dios” (2ª Tes. 2:4) como un anuncio de que un tercer Templo será construido, pero él no llama a esta situación “abominación”. Es de comprenderse que, aunque se asume que gran parte de Israel es muy posible que crea que Belial es el Mesías, los observantes de las leyes de Moisés no son fáciles de persuadir en sus tradiciones, y buscarán encontrar en el hombre que pretenda ser el Mesías, las señales del Mesías. Profanar el sagrado y esperado templo no sería una estrategia inteligente por parte de Belial para convencer a los judíos. Por otra parte, hablamos de que aparezca una “abominación” en el templo, es decir, algo que degrade, profane o ensucie la ideología e integridad de lo que es el templo y lo que hay en él, lo cual solo sería aplicable a Belial en un sentido metafórico. Pero además tenemos otro elemento, y es que aunque tuviese lugar tal “abominación”, no implica que esté acompañada de una “desolación”. Pablo no solo no dice nada de abominación alguna, sino que no dice nada sobre alguna desolación. Apocalipsis, que tampoco habla de abominación desoladora, solo coincide con otros profetas en que Jerusalén será “hollada por los gentiles”, diciendo que la zona exterior del templo sería entregada en manos de los gentiles (Apoc. 11:2). Esto tampoco coincide con la suposición de que el templo pudiese ser “asolado”, “desolado” o “profanado”, dando a entender el propio ángel a Juan que la parte interior del emplazamiento no será tocada. ¿En qué contexto histórico entra un episodio en que ocurra esto? Sabemos que el tema habla del pueblo hebreo, de Jerusalén como sitio seleccionado y del templo como lugar santificado y consagrado. Se ha asumido que dichas circunstancia ocurrirán en el futuro, pero esto supondría que debería haber un sitio santo a ser profanado, y lo único que corresponde con esto sería un nuevo templo en Jerusalén. Aunque se ha hablado mucho de la reconstrucción de un Tercer Templo, lo cierto es que ninguna profecía sobre el futuro dice nada sobre la profanación de un templo en Jerusalén. La única interpretación que se puede crear es en base a suponer que Daniel anunciaba esto para el fin de los tiempos en Jerusalén, aún cuando Juan en el Apocalipsis no dice nada de esto. Historicidad. Pero veamos cuál es la postura de los rabinos: La visión judía común, asume que esta “abominación” mencionada por el profeta Daniel ocurrió en el año 168 a. C., cuando Antíoco Epífanes, y luego Heliodoro, quisieron deshonrar el templo, como relatan los macabeos: «Y el día 15 del mes Kasleu, en el año 145, que establecieron la abominación de la desolación sobre el altar, y edificaron altares de ídolos en las ciudades de Judá en derredor…» (1ª Macabeos 1:54) Y añade después, «también que habían derribado la abominación, que había establecido sobre el altar en Jerusalén, y que habían rodeado, sobre el santuario con paredes altas, como antes, y su ciudad Betsura.» (1ª Macabeos 6:7) Estamos hablando del legado seléucida que tomó control de las regiones de oriente tras la muerte de Alejandro Magno. En su caso, esta abominación, entendida como idolatría foránea, se cree que pudo ser una estatua a Zeus o Baalshamem (Baal-Shmem, donde se entiende a Baal como símbolo de la idolatría, y a Shmem como “desolación”). ¿Pudo haber sido esa la Abominación Desoladora citada en el libro de Daniel? Personalmente considero que debe haber una revisión completa de toda esta tesis, y reestructurarla, palabra a palabra y verso a verso según la lengua en que se escribió. A pesar de que Antíoco causó una gran perturbación en Judea a causa de sus acciones y la profanación que él y otros de sus generales pretendieron llevar a cabo, lo cierto es que no destruyeron Jerusalén, ni destruyeron el templo, ni vencieron a los judíos, ni su incursión significó el fin de los judíos. Por consiguiente, a nivel contextual, este episodio, aún cuando tuvo claras indicaciones de parecer la Abominación Desoladora anunciada, no era a lo que se referían Daniel y Jesús. Pero existe otro asunto, y es que se acepta que hubo un par de eventos llamados “abominación desoladora”, entre los que se incluyen las guerras de los helenos y los egipcios, las cuales pueden encajar con el episodio del año 168 a. C. (Dan. 11:31). Ahora bien, mientras la Shikutz Meshomem (abominación de desolación) que posiblemente fue la que se predijo en Daniel 11:31, sucedió en tiempos de los generales griegos, la referencia siguiente no denomina igual al evento. Daniel 12:11 habla de una Shikutz Shmem (abominación desoladora), que según el contexto pareciera referirse a lo mismo, pero difiere significativamente de las referencias dadas en la conocida como “visión de las 70 semanas”. Es más, en ninguna parte de Daniel 9 se habla de una abominación desoladora, bajo este nombre, sino de una situación en la cual vendrían “devastaciones” (Shmemot, de la raíz Shmem (desolación)), según reza en el verso 26; entendida como Shikutzim Shmem (abominaciones desoladoras, o abominaciones de desolación), hablando de plural, o sea, de una serie de eventos consecutivos de índole “abominable”. Esto concluiría con la decisión final sobre el Shmem (desolador). Así pues, tenemos que el profeta Daniel tuvo una serie de visiones en Babilonia y Elam, donde vio los eventos que seguirían a sus días, comenzando por la derrota babilonia por parte de los persas (y hasta el tiempo del fin, en Daniel 2:32-45), luego las luchas entre persas y griegos (conllevando a la derrota persa ante el imperio griego, narrado en Daniel 8 y 11) y el levantamiento y mantenimiento de Roma hasta hoy en su contexto general. Pero se observan diferencias entre la Abominación Desoladora de días de Antíoco, a otro que ocurrió casi 220 años después, en el sitio a Jerusalén. Daniel 11 habla de una Abominación Desoladora durante las guerras de los reinos del norte y del sur. El hecho histórico es que los generales de Alejandro se repartieron en 4 grupos principales, donde el sur caía en manos de Ptolomeo, y ese sur era Egipto, con quien hubo constantes conflictos hasta la época del senado romano. Pero aparte de esta visión de las cosas, que parecía anunciar 3 años y medio de dificultad (1290 días, según Daniel 12:11, que es un periodo de tiempo que constantemente se repite), había otro episodio de “abominación desoladora”, más relevante. Tal es así, que Jesús lo menciona, enfatizando: «Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda)…» (Mat. 24:15) Como coinciden los padres de la iglesia, desde Juan Crisóstomo en adelante, la “abominación desoladora” era una serie de eventos que involucraban la profanación del templo y la asolación –entiéndase a las malas, por la fuerza, como eran invasiones o conquistas militares-. En días de Jesús había pasado lo de Antíoco, así que estaba hablando de “otra” abominación desoladora, de la cual también había hablado Daniel, y que queda patente que debía analizarse. Al añadir “el que lea entienda”, deja claro que a simple vista habría malas interpretaciones o apreciaciones sobre este hecho histórico. Daniel 9 nos habla de un escenario que encaja con la advertencia de Jesús plasmada en Mat. 24:15 y Marc. 13:14. Dado que Marcos, Lucas y Mateo son evangelios sinópticos que son casi exactamente semejantes en el relato del sermón escatológico, sabemos que según la misma secuencia, cuando Marcos y Mateo hablan de la Abominación Desoladora de Daniel, Lucas escribe: «Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.» (cap. 21:20) Resaltemos, antes de proseguir, que no dice “enemigos”, sino explícitamente “ejércitos” (los pueblos inmediatos a Jerusalén, son de potenciales enemigos de la ciudad, incluso ciertos barros aledaños, pero no son ejércitos en el sentido estricto de la palabra). También dice “que su destrucción ha llegado”, pero la última destrucción de Jerusalén, con los judíos –porque luego hubo muchas, especialmente en tiempos de los sarracenos y las cruzadas- fue en el siglo I d. C., y Apocalipsis, Zacarías, Isaías, Joel y demás profetas anunciaron un desenlace final con la victoria por parte de Israel; por ende, está hablando de dos cosas distintas. El Desolador. Una interpretación muy común también sostiene que el tal “desolador” del que habla Daniel 9:27 es Lucifer. Aunque en un sentido genérico se pueda aceptar esta interpretación, dado que claramente el “malo malísimo” estaría detrás de este tipo de acontecimientos, lo cierto es que quien asoló Jerusalén y Judea, destruyó el templo y expulsó a los judíos de su tierra fue el imperio romano. Es notable que Roma no podía ser la citada en Daniel 11 y 12, puesto que aún era una república, no un imperio, y no tenía todavía control sobre Egipto y sobre Judea. Eso se aclara en la propia narrativa de Daniel 11, donde habla del reino del norte (Grecia) y el reino del sur (Egipto), citando la primera Abominación Desoladora de aquel entonces justo cuando los romanos (Quitím, o kitim) entran en escena. Roma en ese entonces estaba en conflictos internos, y no se estableció como imperio hasta César Augusto, y luego, Cneo Pompeyo trató con Aristóbulo y, posteriormente, con Juan Hircano para que Judea fuese parte del imperio romano. Daniel es el último profeta que habla de los kitim, ya que el resto de menciones están en textos parabíblicos, y es entendible que cronológicamente ya los situase justo después de la disolución del imperio griego. En el caso de Daniel 9:27, habla de un Nagid (príncipe), cuyo “pueblo” arrasará la “ciudad” (Jerusalén) y el lugar “santo” (el templo), siendo el fin de esto como inundación, es decir, una avalancha de legiones romanas. Y al final, señala el texto, la guerra concluirá con la determinación sobre lo que se deberá hacer respecto de aquel “desolador”. Tomando como referencia muchas profecías, especialmente los Oráculos Sibilinos, Roma será el último imperio del mundo, que acabará con la venida del Mesías, y habrá sido quien ostentase el verdadero poder y los hilos de control sobre todas las naciones y sus gobernantes. Esta es la razón que lleva a tantos a enlazar directamente a la gran prostituta o Babel, con Vaticano y los jesuitas, que reciben mucho protagonismo en el libro de Apocalipsis, tanto por sus acciones “abominables” como por su influencia en el mundo para degradar, engañar y someter. El fin de la gran Babel o la prostituta, es clave dentro del esquema del Apocalipsis, que, como sabemos, fue dado a Juan apóstol en el año 90 d. C., 20 años después de la destrucción del templo, y 45 antes de la expulsión de los judíos. No sería una locura suponer que la “determinación” sobre el “desolador” estuviese refiriéndose al Apocalipsis. De hecho, Daniel habla de las cosas “selladas” respecto de esos acontecimientos históricos, y Juan de los sellos abiertos de algo que había sido escrito para determinar el fin, en un punto de transición entre la visión de las 70 semanas y la visión del Apocalipsis, como una secuencia cronológica de conjuraciones a desarrollarse. 70 Juramentos. Desde el verso 24 de Daniel 9 se empieza a hablar de 70 shabim (juramentos, conjuraciones, semanas) que empezarían a tener lugar desde la orden de Ciro para que los judíos regresasen a reconstruir Jerusalén, su muro, la plaza y el templo, a pesar de muchos contratiempos y en plena guerra de persas y griegos (vers. 25). Los 70 juramentos se describen en 3 grupos: 7, 62 y 1. El primer grupo, que consiste en 7 shbua (juramento, conjuración o semana) se dice que inicia con la orden de regreso de los judíos que estaban en Babilonia y la reconstrucción de Jerusalén, y llega hasta un “mesías príncipe”. Luego se sigue hablando de una serie de temas que dan a entender que, por contexto y aspecto histórico y lingüístico, el “mesías príncipe” es Iahshua o Ieshua (Jesús). En ese sentido Jesús desarrolla los otros 62 juramentos, relativos al pecado. Pero para aclarar la cronología, hagamos énfasis en esas 62 conjuraciones y su relación con Jesucristo. El texto habla de lo siguiente: 1. jala hapesha (atrapar la transgresión), 2. Lejatem [lehatem] jataot [jatat] (sellar el pecado), 3. Lekaper on (cubrir la culpa), 4. Lehabia tzedek olamim (traer justicia-rectitud de los eones), 5. Lejatem jazon venebiá (sellar visión y profecía), 6. Lemashej kodesh kodashim (ungir el santo de los santos). Una vez es “consumado” y “cumplido” todo, el Mesías es retirado de la Tierra. Pero veamos en qué consisten esos 62 juramentos numerados en 5 aspectos base, de manera amplificada: 1) Jesús se hizo con la transgresión (ya que “jala” es encarcelar), como había profetizado Isaías: “habiendo él cargado las transgresiones de todos nosotros.” 2) El tema del pecado queda “sellado” a través de su muerte, según la ley de Moisés. 3) Cubre la culpa. Recordemos que los kerubim sobre el arca de la alianza cubrían con sus alas todo el receptáculo, que poseía los símbolos del poder (la vara de Aarón), la ley (las dos tablas) y la verdad (el maná). El concepto hebreo de “lecaper”, implica encargarse de algo, protegerlo y guardarlo. El Mesías es en quien preside redimir, o no, los pecados, y es el abogado de sus siervos para cuando ellos yerran, porque él les defiende justificándoles. Por eso Iahshua/Ieshua fue a vivir a Cafaraún antes de iniciar su ministerio, pues Kaper-Najum significa “cubrir [haciendo de] consuelo”. 4) Sabemos también que el Mesías trajo la verdad del reino de los cielos, las enseñanzas sobre la justicia y la rectitud, y legitimar la ley (no vino a abrogar sino a cumplir). 5) Se sella la visión y la profecía, en un sentido elemental el cumplimiento de las profecías sobre la venida del Ungido, pero en un sentido más profundo es “sellar” las “profecías” y “visiones” sobre el plan de Iaheveh. Es decir, a Daniel le dijeron que esto era el tema del fin, diciéndole “esto está sellado hasta el tiempo del fin”, más dichos sellos fueron liberados por el Cordero y anunciados a su siervo Juan, para que venga el fin y la justicia y paz eternas. 6) La unción del lugar santísimo se realizó cada vez que el templo era reconstruido, pero como sabemos, el Tercer Templo hecho por hombres no es el templo verdadero, sino el que viene del cielo: la Nueva Jerusalén. Entendiendo que hasta este punto tenemos el cumplimiento de 7 y 62 juramentos, falta el desenlace en este punto y el paso hacia los últimos juramentos. Veamos ahora la última "semana": Le dicen a Daniel que después de las 62 shibím el Mesías es asesinado, o sea, estamos hablando de que las 62 ya estaban cumplidas con la muerte del Mesías, o se cumplen con su muerte. Entonces añade que, «el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.» (Dan. 9:26). Lógicamente eso habla del periodo 66-70 d. C., no del tiempo de Antíoco o del Anticristo, y es cuando el príncipe (Tito) destruyó Jerusalén y el templo. Luego augura asimismo el final de esta abominación como una inundación (de legiones romanas), y hasta el final de las Shmemot (desolaciones) en la segunda guerra judeo-romana (115-117 d. C.) y la tercera guerra judeo-romana (132-135 d. C.). Posteriormente sostiene: "vehagabor brit lerabim shbua ajad" (y un mayor pacto [habrá] para muchos [en] una conjuración), es decir, empieza un nuevo pacto con muchos (los gentiles y judíos que aceptan a Jesús). Entonces llegados a la mitad de este ciclo es cuando se detienen los sacrificios («a la mitad de la shbua hará cesar el sacrificio y la ofrenda.» (vers. 27)), es decir, servicios del templo (año 66 d. C.), porque desde esa misma Pascua, de aquel año, nunca más, hasta el día de hoy, se realizaron sacrificios de animales ni todos los demás rituales levíticos, ni hubo más templo. ¿Por qué? Porque debía cumplirse, ya que no tenían sentido ya más sacrificios, puesto que Cristo fue el sacrificio verdadero y último. Así como se suspendieron los sacrificios y ofrendas en días de Antíoco, igual fue en días de Vespasiano y Tito, comenzando en una Pascua y empeorándose para los judíos a la llegada de aquel invierno, como explica detalladamente Tito Flavio Josefo en su obra, “Las Guerras de Los Judíos”. La Toma de Jerusalén. Un extracto de su libro, narra cómo ya todos sabían que eran conocidas las profecías sobre esa toma de Jerusalén y la destrucción del templo, el fin de los sacrificios continuos, la destrucción del pueblo y la muerte de muchos: «Estando los que quedaban en vida tan amedrentados, parecían los muertos haber alcanzado más reposo que los vivos, y más bienaventuranza; y los que estaban presos, considerando los tormentos que padecían, tenían por mucho más dichosos aquellos que eran muertos y estaban sin sepultura, que a ellos mismos: quebrantaban todo derecho de hombres, reíanse de Dios y de sus cosas; burlábanse de los profetas y de cuanto habían profetizado, no menos que si fueran respuestas fabulosas. Habiendo, pues, ya menospreciado todas las leyes y ordenanzas que tenían hechas por sus antepasados en las cosas pertenecientes a la virtud, comprobaron con la experiencia lo que mucho antes había sido profetizado de Jerusalén: iba entre ellos aquella antigua profecía de que la ciudad había de ser presa, y que sus leyes santas y las cosas sagradas, habían de ser quemadas por ley de guerra, haciendo revuelta y sedición entre ellos, habiendo ellos mismos primero ensuciado y violado el templo con sus propias manos. De estas cosas se quisieron mostrar ministros y ejecutores los zelotes, como hombres que en ello no dudaban.» (Las Guerras de Los Judíos. Libro V. capítulo 2. Año 80 d. C.). La finalización de la existencia del templo fue parte del inicio de este nuevo pacto, porque ahora muchos habían de aplicar el concepto de "templo" a su propio cuerpo. Pero, ¿qué pasó en la otra mitad de la "semana"? «Después, con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.» (Dan. 9:27) Así fue, una vez suspendidos los sacrificios en el templo, vino la desolación: toda Judea bajo fuego, más de un millón de muertos judíos, destrucción de la gran muralla, destrucción de Jerusalén, destrucción del templo y expulsión definitiva de los judíos. Entonces dice, "hasta que venga lo determinado sobre el desolador", pues los judíos estarían sin tierra hasta que llegase la hora de que el castigo venga sobre Roma y sobre quien los instigó: Lucifer. Es decir, esto empezó a moverse desde 1948, es la época cuando empiezan a dilatarse "los tiempos de los gentiles", y vuelve "el poder del pueblo santo" (Dan. 12:7), la era de la alta tecnología (Dan. 12:4). El texto de Daniel 9, como leemos, dice que antes de la llegada del líder extranjero y la destrucción de la ciudad y del templo habrían cesado los sacrificios. Eso lo explica Josefo: «Las saetas y dardos que tiraban, con la fuerza de las máquinas e ingenios que tenían, llegaban hasta el templo y hasta el altar, y daban en los que estaban allí celebrando sus sacrificios; y muchos que habían venido de las últimas partes del mundo con gran diligencia por ver el lugar santísimo, fueron muertos estando delante del altar y de los sacrificios: y llenáronlo de su sangre, como debiese ser muy adorado por todos los griegos y los bárbaros.» (Las Guerras de los Judíos. Capítulo 2. Libro V) Entonces señala Josefo, y había profetizado Jesús, que esto ocurrió durante la celebración de la Pascua de aquel año. Ya antes del incidente Arquelao había hecho morir a muchos de los que estaban trabajando en los servicios de preparación de la Pascua, aunque algunos consiguieron huir a los montes. Después de esto, como había dicho Daniel, fue tomada la ciudad, ya que el cese de los servicios se dio varias veces hasta pararse definitivamente tras la prolongación del cerco de la ciudad. La cosa se ponía cada vez más grave, pero destruido el templo hubo tremendo sacrilegio (abominación) durante toda esa desolación: «No habiendo ya qué robar en el pueblo, Juan se puso a hacer sacrilegios y dar saco al templo, y hurtó muchas cosas de las que habían presentado, y muchos vasos de los necesarios para el servicio y honra divina, muchas copas, tazas y mesas, y aun tampoco dejó de tomar aquellos jarros que Augusto César, emperador, había presentado. Los emperadores romanos habían siempre honrado mucho el templo, y habían presentado muchos ornamentos, y entonces un natural judío los destruía y sacaba: decía a sus compañeros, sin miedo alguno, que debían usar mal de las cosas sagradas, y que los que guerrean por la honra de Dios y por la del templo, debían ser alimentados y mantenidos con las riquezas que él tenía, y que, por tanto, les era cosa muy lícita derramar el aceite que los sacerdotes para sus sacrificios guardaban y conservaban, tomar el vino sagrado; por lo cual lo repartió entre toda su gente, y ellos se untaban y bebían de él sin algún acatamiento. No dejaré de decir lo que el dolor me fuerza que no calle. Pienso que si los romanos se detuvieran algún tiempo, y tardaran de venir contra esa gente tan mala, o que la tierra se .abriera y tragara la ciudad, o pereciera por diluvio, o que había de padecer y ser abrasada con el fuego de Sodoma, porque muy peor y más impía era esta gente, que aquella que lo había padecido; murió finalmente todo el pueblo, y pereció por la pertinacia y desesperación de éstos.» (cap. 16. Libro VI) Interpretaciones Escatológicas. Dicho esto es importante señalar que el sermón escatológico, no es prudente leerlo de corrido e ignorando que tiene varias historias combinadas. ¿Qué es el Sermón Escatológico? Fue una conversación de Jesús con sus discípulos antes de aquella Pascua en la que fue entregado, en la cual les anunció el anticristo, y que quedó registrado en 3 de los 4 evangelios sinópticos. El texto está hablando de varias cosas, y trata 3 episodios históricos diferentes. Los redactores solo escribían lo que 30 años después, o más, recordaron y plasmaron, pero no sabían que eran cosas diferentes. Mas los estudios escatológicos que se realizan sobre este tema, obvian este problema, sea por desconocimiento o por idealización del texto. Por esa razón, cuando se busca alguna mención a abominación desoladora, 70 semanas, o cosas similares en otras profecías sobre el futuro, no se halla nada. Del diálogo de aquel momento, se habló de tres cosas que cronológicamente eran diferentes, especialmente la primera. La pregunta inicial era sobre “los edificios del templo”, de lo cual Jesús anunció: «No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada.» (Mar. 13:2) Ya había comentado esto antes de llegar a las fiestas: «Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.» (Luc. 19:41-44) Otras partes donde Jesús anunció de esta abominación desoladora sobre toda Judea, y en especial sobre Jerusalén, fue al advertirles que cuando viesen la invasión romana, huyesen: «El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo…» (Mat. 24:17-20) Estos versos se combinan con pasajes sobre el futuro que tienden a confundir y despistar al analista, pero se pueden aclarar. Si bien, ¿qué quería decir esta advertencia? ¿Se puede aplicar al presente o al futuro? No. Durante lo que llamo “Tercera Guerra Mundial” y “Cuarta Guerra Mundial”, los residentes en el Estado de Israel no podrán huir a ningún lado. Razones: A) Estarán rodeados por todos los pueblos que los circundan, empezando por los barrios de comunidades palestinas con las que cohabitan. No hay nada fuera de Israel que sea más seguro que el propio Israel, menos si "salir" implica ir a parar a territorios hostiles, que son los que rodean Israel, y kilómetros y kilómetros de desierto. B) El desierto no es lo más seguro para esconderse, y menos las montañas. Lo más seguro es esconderse en los miklat (bunkers) y dejar que las IDF (fuerzas de defensa de Israel) se encarguen de la guerra. C) Las azoteas no serán seguras (antes lo eran, cuando no había fusiles, granadas, misiles y demás sistemas de vigilancia y explosivos), ni el campo abierto, sino las zonas de refugio que Israel posee, y lleva implementando desde los años 50. D) No hay "montes de Judea" en el sentido que se pueda imaginar una montaña poblada de densas arboledas útiles para esconderse. Lo que hay son pequeñas colinas que hoy pertenecen a territorio palestino, cisjordano y jordano (enemigos de Israel de uno u otro modo). E) Los romanos, babilonios, sirios y egipcios cautivaban y esclavizaban gente, pero en la guerra contra Israel no se dice nada de que habrá rehenes, porque los islamistas radicales no tienen esta filosofía, ellos van a matar, y no están organizados como naciones con sus políticas de derechos para rehenes. Otra cita del sermón escatológico que correspondía con aquel entonces era la de ser llevados a concilios para ser castigados, lo cual aplica para aquel entonces como para lo que vendrá. Un pasaje más, que igualmente aclara la temporalidad de estos sucesos, es, como dije anteriormente: «Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.» (Luc. 21:20) Todas las profecías sobre la guerras de Israel contra sus enemigos enfatizan en la fuerza y poder de Israel sobre las otras naciones, cosa que no concuerda con este pasaje, y mucho menos cuando las propias profecías contradicen la destrucción futura de Jerusalén sino su salvación. Lo único que se señala es que habrá una guerra donde Jerusalén será hollada, pero saldrá victoriosa, mientras en el pasado, no salió victoriosa. Hay que conocer también las razones por las cuales ocurren los eventos, y, como se vio en antaño, los que condenaban a Jesús dijeron: «su sangre sea sobre nosotros y sombre nuestros hijos», y así fue. Pero las profecías anuncian algo diferente para el actual Israel. Éste será ayudado por Dios, mientras otrora fue dejado para la destrucción y asolación, por su pecado: «Porque éstos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.» (Luc. 21:22) Un castigo que vino con barbaridad: «caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones.» (Luc. 21:24) Es notorio en este último punto, que la expatriación de los judíos ya ocurrió en aquel entonces, mas para el futuro será lo contrario, regresando todos, así como el resto de las tribus, y no serán más avergonzados. Concluyamos este punto con la siguiente frase: «Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo.» (Luc. 21:23) Una vez más habla del castigo merecido de los judíos, cosa que no encaja con las profecías apocalípticas. Alguien podría asumir que al decir “sobre la tierra” es algo global, y que la ira podría ser también de otras naciones, no de un castigo del cielo, pero de igual forma se debe recordar que los escritores de estos evangelios no sabían la diferencia entre la abominación desoladora y la gran tribulación, de modo que escribieron según lo que asumieron, pudiendo haber mezclado cosas creyendo que era un único evento. Es más, ¿qué tiene que ver el embarazo y crianza de ese entonces con el actual? Asumiendo que las mujeres embarazadas no estuviesen en hospitales (que en los tiempos de Tito no existían en Judea), o sus hijos en escuelas y jardines infantiles con miklat (bunkers), de todas maneras la referencia es inconsistente. Sabemos que hay instalaciones de refugio bajo tierra en cada casa y edifico de Israel (cosa que en la época de Jesús no había), así que si una mujer está criando o en cinta, solo debe bajar a esconderse en el miklat (donde tiene abastecimiento de servicios (baños), ventilación, agua, comida y electricidad). No igual, en el pasado esto sería horrendo, mejor saliendo de la ciudad y escapando a pie o en burro, y peor, fuera de las dos o tres rutas comunes que estarían controladas (o sea, huyendo por laderas y montañas escarpadas y sin fuentes de agua en medio del desierto). Negacionismo Apocalíptico. Así como hay defensores, hay detractores. Así como existen los grupos que consideran que el sermón escatológico es, en conjunto, una visión futurista, hay otros grupos que sostienen que dichas explicaciones de Jesús solo englobaban la abominación desoladora de los años 66 al 135 d. C., no algo por venir. En este sentido se podría decir que a simple viste muchas de las menciones, por ejemplo, sobre guerras, hambre y epidemias podrían aplicarse a cualquier momento histórico, incluyendo la abominación desoladora del siglo I d. C., pero aún esta teoría se ve frenada por el orden de eventos de Apocalipsis. La secuencia de los eventos es justamente similar a la de los sellos 2, 3 y 4 de Apocalipsis, y asimismo se enlazan con los del sello 6. Pero además tenemos más detalles que contradicen esta hipótesis: 1. Ningún historiador, y en especial Josefo –que cuenta toda esta historia- mencionan “terremotos”, cosa que sí hace Jesús. 2. Jesús predice la aparición de “falsos cristos”, es decir, falsos mesías o ungidos, y aunque muchos falsos profetas, falsos apóstoles y falsos maestros se dijo que se habían levantado desde el comienzo del cristianismo, nada se menciona de falsos cristos. Esto ni siquiera es admisible para todo el tiempo que transcurrió a partir de ahí hasta el presente, pues Roma habría excomulgado, ahorcado o quemado a alguien que afirmase que era “el Cristo”. Además, no hay nada de “falsos cristos” en la historia de la toma de Jerusalén, ni en Judea ni fuera de ella. Esos “falsos cristos”, que, además, harían prodigios, tampoco existen en nuestro registro histórico. 3. Jesús avisa de eventos estelares que precederían “astros” cayendo del cielo, pero ningún asteroide se sabe que hubiese caído en aquel entonces; Aunque diariamente caigan miles de pequeños aerolitos a la Tierra. 4. Jesús dijo que tras eso él aparecería con sus ángeles, mas es notorio que eso no ocurrió. 5. También habla de que reunirá a sus escogidos, cosa que ocurrió al revés en aquel entonces: fueron dispersados. 6. Les anunció que tras eso llegaría el fin, que estaba a las puertas –y más cosas a propósito del asunto- las cuales 2.000 años después aún no han ocurrido. 7. Padres e hijos se traicionarían y entregarían… algo que no entra en esos episodios. 8. Sería una tribulación como nunca antes, ¿pero la abominación desoladora lo fue? Al lado de las guerras cristianas o islámicas, o las guerras mundiales, eso no fue nada. Menos al decir que si los tiempos no se acortasen nadie se salvaría. 9. Serían aborrecidos por “todos”, pero en el pasado no. Fueron detestados por algunos, y perseguidos, pero por el contrario el cristianismo era creciente y adoptaba más devotos constantemente. 10. Primero era necesario predicar el evangelio a todas las naciones. Cualquiera que sea el momento en que esto debiera ocurrir, no fue en el pasado, pues ni siquiera hoy se ha alcanzado ese objetivo. La gran tribulación está prevista para un tiempo en que Israel haya sido restablecido como nación, es decir, en esta época. La abominación desoladora fue en el siglo I d. C., pero en el momento de la redacción aquellas personas no entendían estas diferencias; de hecho, estaban convencidos de que el regreso de Jesús y el fin del siglo sería algo que ellos verían en vida, en ese entonces. Incluso en el año 90 d. C. se vino a narrar cómo sería el futuro, en la vejez de Juan, y nadie revisó los hechos contados en los evangelios sinópticos y los comparó con el Apocalipsis y los sucesos históricos que habían ocurrido.
La Abominación Desoladora, ¿Ya Ocurrió? content media
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Frederick Guttmann

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